A la mañana siguiente y como todos los días Yesenia y Lucy se levantaron a las 5 de la mañana para hacer los deberes de la casa… fueron al corral de las gallinas, tomaron los huevos unos para el desayuno y otros para venderlos en el almacén de la señora Berta, Sebastián ordeño las vacas, también para el desayuno, Santiago por su parte alimento y limpio a los animales, para luego salir a dar su paseo diario, solo que esta vez tenia algo mas en mente.
La noche anterior para Santiago había sido mágica, tener a Natacha cerca de el había sido sin duda un sueño cumplido, había imaginado como seria tener el cuerpo de Natacha cerca, pero lo que paso en la noche fue mejor de lo que el podía pensar. Estaba decidido a hacer lo que fuese posible para estar con ella, partiendo por cumplir su promesa de enseñarle a montar un caballo, así que esa mañana no se dirigió hasta el arroyo donde Natacha iba a buscar agua todos los días, fue directo a buscarla a su casa. Una vez allí espero a que Natacha saliera, para no despertar las sospechas de la mama de Natacha, quien no deseaba que su hija se comprometiera con nadie a tan temprana edad, ya que para ella Natacha tenia todo el potencial para ir a la universidad y luego pensar en el comprometerse.
Natacha salió a la hora de siempre de su casa para ir a al arroyo, su sorpresa fue grande cuando vio que Santiago la esperaba afuera, sentado en la escalera del porche de su casa, se quedo paralizada en en frente aquel hombre por el cual estaba comenzando a sentir cosas.
Santiago: (con una gran sonrisa) ¡Hola Naty!
Natacha: hola Santi, ¿Qué haces aquí?
Santiago: ¿se te olvido que tenemos una cita?, prometí que te enseñaría a montar un caballo y aquí estoy.
Natacha: no pensé que hablabas en serio…
Santiago: estas preparada para una nueva clase, o ¿la dejamos para otro día?
Natacha: aaaaaaaaaa… si puede ser- ahora – amm, solo deja que cierro la puerta y nos vamos.
Santiago no podía dejar de mirarla, al ayudar a Naty a subir a su caballo, el vestido subió hasta sus muslos dejándolos expuestos a su vista.
Naty: Santiago te pasa algo?
Santiago sin poder decir una palabra subió al caballo tras ella y la rodeó con sus brazos para que llevara las riendas. Natacha tenía muchos motivos para sentirse nerviosa, su madre no sabía que había salido a cabalgar a solas con un chico y mayor que ella, sus amigas no sabían nada de lo que estaba haciendo y sintiendo por Santiago y la principal razón era que le encantaba estar tan cerca de Santiago.
Santiago: (hablando cera de su oído), no debes demostrarle temor al caballo y estar muy segura de ti, si quieres que vaya en una dirección entonces debes jalar la rienda a ese lado y así sucesivamente, si quieres que se detenga tiras de las riendas cuidadosamente, y si lo que quieres es velocidad, entonces debes hacer un sonido para alentarlo a que corra y golpear suavemente su cola...
Naty: comprendo... Santi, no debería haber otro caballo?
Santiago: No, no ahora que apenas estas aprendiendo, puede ser peligroso y no quiero que te pase nada. Cuando aprendas, podrás montarlo tu sola. O acaso te molesta que este detrás de ti?
Naty: tienes razón... no me molesta! (ella se estaba sintiendo excitada de sentir su cuerpo y no podría detenerse si se dejaba llevar), era solo una pregunta. Santi, podrías tomarme mas fuerte? No quiero caer.
Santiago: estas segura?
Naty: si, y tomó las manos de Santiago y las puso bajo sus firmes pechos...
Santiago no pude evitar imaginar miles de cosas y por su mente pasaban las imágenes mas ardientes de Natacha, inmediatamente se excitó, cosa que Naty descubrió al instante... Santiago detuvo el caballo, le dio la mano a Naty para ayudarla a bajar y se retiró al lado de un gran árbol.
Naty: Santi, qué pasa? Porqué esta reacción?
Santi: (que era un caballero se sentía apenado por lo sucedido), Naty, yo me siento muy mal por lo que acaba de suceder.
Natasha: (acercándose a el por detrás, lo abrazó y una de sus manos bajaba por las caderas de Santi, mientras la otra acariciaba su pecho), no debes sentirte mal, me agrada mucho tu compañía, y lo que acaba de pasar, yo lo deseaba, solo demuestras tu hombría y yo.... siento cosas que no había sentido antes.
Santiago se volvió hacia a ella y apretándola contra su pecho la beso apasionadamente, ambos se dejaron llevar hasta caer sobre la suave e inquietante hierba, Santiago nunca antes había estado con una mujer sexualmente y Naty tampoco. Santiago estaba sumamente excitado y su pene parecía que se saldría de sus jeans apretados, Natacha por su parte había estallado en un caluroso temblor que recorría todo su cuerpo, no podía ocultar mas lo que Santiago la hacía sentir y se estremecía en sus brazos, había olvidado que había estado enamorada de Sebastián, y simplemente se dejaba llevar por la emoción del momento. Se besaban apasionadamente mientras la mano de Santi se deslizaba suavemente por debajo de su vestido, llegando tímidamente hasta el sexo de Naty y pudiendo sentir una tibia humedad que emanaba de el...
Naty: Santi, no te detengas, no importa lo que pase, no te detengas. – Eran las palabras de Natasha mientras gemía sintiendo las fuertes manos de Santiago recorriendo su cuerpo.
Santiago convertido en una bestia salvaje, al escuchar las palabras de Naty, rasgó su vestido con una fuerza comprensible para poder besar y lamer sus hermosos pechos, hacía rato Santiago se había librado de sus pantalones quedando totalmente desnudo ya que no acostumbraba a usar ropa interior. Su pene totalmente erecto estaba completamente húmedo y erecto solo deseando poder entrar en el cuerpo de Naty o al menos rozar su piel con el, por lo que Santi se acercó a ella y la cubrió completamente por detrás sin penetrarla solo dejando que sus piernas sintieran su gran pene caliente y humedecido, Natasha deseaba sentirlo dentro de su vagina, por lo que ella misma quitó su ropa interior arrojándola al lago, se hacía hacia atrás para sentirlo mucho mas cerca, con sus manos intentaba acercar el pene de Santiago lo mas posible o su vagina, Natasha estaba teniendo un orgasmo, por lo que decidió acostar a Santi y dominarlo, tomó sus manos y las tiró hacia atrás mientras se sentó sobre el y como si fuese una experta, llevó hasta su boca el pene de Santiago y empezó a lamerlo suavemente y salvaje a la vez, lo sacaba para masturbarlo y sus ojos se llenaban parecian dos luceros al verse tan complacida y ver a Santiago gozando de las cosas que le hacía. Volvió a meterlo a su boca, hasta el fondo completamente, Santiago intentaba hablarle pero ella poniendo sus dedos en su boca lo hacía callar, Santiago estaba resistiendo lo mas que podía, bajó una de sus manos lentamente para apoderarse del culo de Naty, lo apretaba muy fuerte y sus dedos escurridizos viajaron hasta su vagina, que al sentirla tan mojada no pudo soportar más lo que provocó que terminara dentro de los labios de Natasha... ambos en un grito de placer no dijeron mas nada y solo se acostaron uno al lado del otro sobre la hierba... Minutos más tarde...
Santiago: Naty, jamás había hecho algo así con nadie... ha sido la mejor experiencia de mi vida.
Naty: Sabrás que jamás había hecho algo así tampoco... perdí la noción del tiempo pero creo que hemos tardado mucho. Debo regresar a mi casa.
Santiago: Es cierto, en casa deben estar buscándome o preocupados por mi, muy preocupados. Tengo entendido que Lucy debía ir al médico y no se irá hasta que yo regrese.
Naty: es mejor que nos vayamos, pero no podemos llegar juntos...
Santi: tranquila, te encaminaré de regreso y te dejaré muy cerca de tu casa, y que harás con ese vestido así?
Naty: Eso no es problema, sabré que inventarle a mi madre, hay muchas cercas por aquí asi que será fácil... Santi, quiero pedirte (interrumpida por Santiago)
Santiago: shhh, no digas nada, se lo que vas a pedirme, soy un cabellero y más importante tu me gustas mucho, y no haría nunca nada que pueda dañarte. Todo seguirá como hasta ahora, sin sospechas de nada...
Naty: gracias... seguirás enseñándome a cabalgar?
Santiago: siempre que tu lo quieras... fueron las únicas palabras que se dijeron durante el camino.
Naty llegó a su casa donde su madre ya terminaba con sus deberes, no se sorprendió de que su hija no estuviera porque salía cada mañana a la misma hora... En casa de Santiago todo transcurría normal, excepto que todos estaban preocupados por el ya que el paseo de este día fue mas prolongado que el del día anterior y en la cara Santiago reflejaba cansancio y a la vez satisfacción y felicidad...