El relato que están por leer sucedió hace un par de años, mis amigas y yo decidimos viajar a Miami, luego de un viaje pesado ellas decidieron quedarse en la habitación del hotel para dormir un poco mientras yo por mi parte fui a la playa a tomar un poco de sol. El día era sumamente caliente, llevaba puesto un traje de baño blanco de dos piezas, la parte de arriba diminuta y la inferior igual, era un hilo....
Estaba en una silla de playa y las gotas de sudor bajaban por mis mejillas, mi pecho y abdomen igual estaban empapados en sudor. Una sombra tapó el sol, y cuando abrí los ojos vi a un tipo alto y rubio a mi lado... "me tome el atrevimiento de traerte esto", si mal no recuerdo era un refrescante trago de ron con suficiente hielo y cola, se lo agradecí mientras tomaba un buen trago.
Me preguntó si podía sentarse a mi lado y accedí, fuimos entrando en una conversación agradable, si un tipo me gusta para mi es fácil ser abierta a el, y este chico no estaba nada mal. Así fue como conocí a Brent, llevaba mas de dos tragos ya, me sentía un poco mas fresca, y le pedí que pasara una toalla para secar el sudor. Cuando pasaba la toalla por mis muslos sus dedos rozaron mi trasero. Yo fingí no haber sentido nada así que no dije nada, me volví boca arriba frente a el para que siguiera con la toalla, mantenía mis ojos cerrados y el hablaba de la brisa marina, abrí mis piernas muy acertadamente cuando el se acercaba a mi abdomen, Brent me preguntó si podía cecar entre mis piernas y le respondí que sí. Cuándo estaba justo en medio de ellas abrí mis ojos y pude notar como me estaba comiendo con su mirada, el pobre tipo estaba excitado, pude notarlo en el bulto que empezaba a formarse en su boxer, abrí con disimulo un poco mas las piernas y el espacio entre ellas y el traje de baño dejaba mostrar un poco mi vagina. Me senté para hablarle a Brent en el oído, "te gusta lo que ves?" - le dije, pasé mi lengua por su boca sin dejarlo decir una palabra, le lamí la cara para limpiar el sudor que ya corria por su cuerpo, tomé una de sus manos y la coloqué justo sobre mi bikini, el cual a simple vista dejaba mostras mi excitación. Inmediamente la verga de Brente asomó por la parte superior de su boxer, su glande lubricado y de un tono rosa pálido hicieron que gimiera de placer.
Después de lamer su rostro lo besé apasionadamente, me levanté despacio y lo acosté en mi lugar, puse mi cara en su rostro para poder meter a mi boca su trozo de carne, el cual al sacarlo de su ropa interior me dejó con la boca abierta, era extremadamente grueso y largo, proporcionado en todos los aspectos posbles. No permití que Brent me tocara o lamiera, no permití que tuviera contacto con mi vagina o culo mientras mamaba su verga. Esto hacía que me deseara mas y que su pene lubricara mas para mi, mierda estaba tan excitada que metía su gran verga hasta el fondo de mi garganta, lamía sus bolas mientras rozaba con la punta de mi dedo su ano, Brent no pudo aguantar mas y dejó escapar la explosión de leche en mi boca.
Me volví hacia el para mostrar como saboreaba lo mas profundo de su ser, sentada sobre el, lo besé de nuevo y el quitó mi sostén para jugar con mis pechos y mis pezones que estaban duros, llevó mis tetas a su boca y las mordía con fuerza, sentí como su enorme pene fue creciendo en medio de mi trasero, desesperado me levantó y me dejó caer con fuerza sobre su pene, escapó un fuerte alarido de mi parte y le gritaba que me cogiera con fuerza, los fluidos de mi cuerpo tenían empapada su pelvis, saqué con brusquedad su verga de mi vagina para meterla en mi culo, Brent empezó a meter su mano en mi vagina y me vine de nuevo.
Hice que se levantara de la silla, me agaché y puse las manos en la arena dejando mi vagina expuesta a su voluntad, Brent me tomó por la cintura y me embistió bruscamente, sacaba su verga y escupia para darme con mucha mas fuerza, sentía que me estaba destrozando, pero el placer invadía todo mi cuerpo y yo solo podía seguir aferrandome a su verga, sentía el golpe de sus bolas en mis nalgas y me hacia explotar una y otra vez... Brent hizo que me tirara en la arena sobre mis manos y piernas para subirse sobre mi y tener control total de mi cuerpo y sus movimientos. Jaló mi cabello mientras apretaba mis pezones y penetró nuevamente mi vagina tan fuerte y rápidamente como jamás nunca nadie lo había hecho, descargó nuevamente su semen pero esta vez dentro de mi vagina, sentía como brincaba su verga dentro de mi y eso me mantenía excitada. Cuando acabo de descargar todo en mi, me limpió con la misma toalla que había limpiado antes mi sudor por el calor.
Nos sentamos unos minutos mas y me comentó que viajaba con uno de sus amigos, llamado Shannon, y que pronto se reuniría con su amigo Tomo. Yo por mi parte le dije que en el hotel me esperaban Yess y Naty, le hablé sobre nuestro gusto por las vaginas y que en repetidas ocasiones hemos tenidas fiestas incontrolables, orgias hasta el amanecer, Brent se excitó nuevamente, así que lo invité al hotel para darnos una ducha y claro, tener una de estas fiestas por la noche, pero esta es otra historia que muy pronto les contaré.
Cabe señalar que Brent habla muy poco español, por esas cosas del destino nos conocimos en Miami y aún seguimos en contacto, durante todo este tiempo hemos tenido encuentros incontables con sus amigos y mis amigas. Todo es un círculo confidencial.
Brent, Yes, Naty, este relato fue por ustedes.
Lucy.
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