Era 1937, y Natasha a sus 15 años solo pensaba en el chico que vivía a dos kilómetros de su casa.
Él un muchacho de 19 años (Sebastián)… que soñaba con alistarse en las fuerzas militares apenas cumpliera los 21 años.
Mientras esperaba para cumplir la edad establecida por ley y así alistarse, se encargaba con su hermano mayor (Santiago) de 21 años… de su cosecha, y de mantener económicamente el hogar que su padre les había dejado después de morir.
Por su parte su madre y sus dos hermanas menores Lucy 15 años y Yesenia 14 años se encargaban de manera compartida en hacer el aseo en la casa y ayudaban a su madre en la cocina. Aunque la labor más importante que ellas tres realizaban y que les permitía obtener un ingreso extra, era la hechura y costura de ropa, para la clientela del pueblo.
Toda la familia empezaba su labor diaria a las 5 de la mañana exactamente.
Tal cual, como lo hacia todo el pueblo en general, ya que era muy importante aprovechar toda la luz solar durante todo el día, porque apenas oscurecía todo quedaba a oscuras, el motivo aún no disponían de electricidad, y solo tenían lámparas de aceite a base de grasa de animal, que se prendía y en ese instante se empezaba a quemar el combustible que usaban el que era muy caro y difícil de conseguir. Por lo que todos comenzaban sus labores antes que saliera el sol por las mañanas y en la noche se acostaban a las 8 de la noche a más tardar si es que era verano, porque en el invierno lo hacían a las 7 de la noche.
Es así como cada mañana todos tenían sus labores designadas.
Sebastián se encargaba de ordeñar las dos vacas que tenían, lo hacia en los baldes de madera, y lo mas temprano posible para que su madre pudiera disponer de la leche y así preparar el desayuno, mientras sus hermanas se encargan de alimentar a las gallinas y de retirar los huevos para preparar el desayuno también, junto a su madre. Los huevos que quedaban eran para la venta en el único almacén del pueblo, en donde podían venderlos a la dueña del negocio, a la que todos conocían como, La Señora Berta, que las trataba como a unas reinas siempre que iban a venderle los huevos, y todo porque como madre de dos hijos, ella consideraba la posibilidad de casar alguno de sus dos hijos con alguna de las dos hermanas, ya que las consideraba excelentes hijas.
Por otra parte Santiago el hermano mayor se encarga de alimentar y asear a los animales que permanecían en el establo contiguo de donde se encontraba su hermano Sebastián ordeñando las vacas como todas las mañanas.
Santiago era la cabeza de la familia, y aunque era un libro abierto ante su familia y el pueblo, el tenía un secreto... después de terminar su labor tomaba su caballo, y con el pretexto que el caballo tenía que ejercitarse, partía todas las mañanas a cabalgar en un principio para calentar los músculos del animal para luego volar en el lomo de su caballo cruzando el terreno de él y pasando al vecino, con la única intención de dirigirse lo más cerca, de la casa de Natasha, y así poder verla salir de la casa mientras ella va en dirección al arroyo que cruza tanto el sitio de ella como el de él… (Y todos los demás terrenos del pueblo, y por los terrenos que no pasaba originalmente el río, se juntaron entre todos los pueblerinos para crear desvíos del mismo, lo que permitió que todos obtuvieran la tan preciada agua potable, tanto para el consumo personal, como para el regadío)… a él le encantaba verla todas las mañanas hacer el mismo recorrido hacía el río y disfrutaba también el hecho de que se metiera al corral de las gallinas de donde sacaba sin mayor dificultad los huevos y le tiraba el maíz a las gallinas y gallos. Él fantaseaba con la imagen de ella, y no podía evitar estremecerse cuando las imágenes en su mente llegaban al borde de la lujuria y la excitación, el gran problema era que él no estaba enterado de que Natasha estaba enamorada de Sebastián. Por este motivo Santiago todos los días ilusionado hacia el mismo recorrido que duraba una hora entre la ida y la vuelta y el tiempo que demoraba en observar, además que los terrenos de ninguna parte del pueblo estaban alambrados o encerrados ya que todos en ese tiempo respetaban los límites, lo que le permitía correr libremente entre los dos terrenos. Y esto le daba también la posibilidad de llegar a tiempo para desayunar con su familia reunida.
Luego del desayuno los hermanos se dirigían a trabajar la tierra para arar y sembrar la cosecha de la temporada (tomates, frijoles y lechugas de exportación), y así aprovechar en el verano que el sol en las mañanas aún no golpeaba lo suficientemente fuerte en sus cuerpos de torso desnudo, además que se turnaban para poder cortar la leña que ocuparían en el invierno para la calefacción y cocinar, así que por las tardes salían a cortar árboles los que resumían a leña al día siguiente al medio día, refugiados en el establo mientras el sol quemaba, la leña que estaba lista para ser guardada, era almacenada en la pared que daba atrás de la casa de dos pisos.
Por otra parte a mediados de otoño de cada año y para evitar pasar malos inviernos se dedicaban arreglar la casa, para que esta soporte los vientos, la lluvia y la nieve.
Pero ahora es septiembre y la cosecha de otoño deberá ser cosechada para luego ir a venderla a la ciudad más cercana que tienen.
Por lo tanto mientras los hermanos se dedican a sus labores las dos hermanas parten rumbo a la escuela, la que en realidad es la iglesia del pueblo y cumple la función de escuela también.
En el camino como todos los días se reúnen en un punto determinado con Natasha, la mejor amiga de ellas, y así siguen el camino de 1 kilómetro y medio hasta la escuela. Rumbo a ella y de regreso a casa las chicas nunca dejaban de conversar de temas de su edad, en donde sus temas preferidos tenían que ver con chicos y las metas que soñaban lograr realizar cuando fueran adultas.
Es así como Lucy soñaba con poder viajar y conocer lugares exóticos que jamás en su corta vida había conocido pero lograba imaginar, Natasha a su vez soñaba con ser una gran doctora y así poder ayudar a las personas que mas lo necesitan. Y Yesenia solo soñaba por su edad en tener un negocio propio para poder comer golosinas todo el día, aunque también soñaba con Bartolomé, el hijo menor de la señora Berta, quién era la dueña del negocio en donde vendían los huevos todos los días por las mañanas. Allí ocasionalmente las atendía el hijo mayor Julián, quien ya era un hombre casado. Bartolomé apenas cumpliría 15 años, mientras Julián se casó a esa edad y ahora tiene 32 años, había ido a la ciudad a estudiar administración y ahora tenía un negocio propio, algunas porcinas y ayudaba a su madre con la contabilidad. Bartolomé, era mas despistado y mas flojo. Era inteligente pero prefería hacer labores de campo antes que estudiar. Ocasionalmente ayudaba a los gemelos.
Pero en fin no solo pensaban y conversaban de chicos y de lo que querían ser de grandes. Ya que también todas pensaban en un mismo tema, ¿como sería dar su primer beso, o que se sentiría, y cuando se haría realidad ese día, y con quién?... ya que los chicos del colegio eran mucho menores que ellas, tanto en edad como de porte, por lo que Yesenia y Lucy, eran las chicas más altas de la clase lo que provocaba que todos los chicos y la profesora también se vieran bajos de estatura al lado de ellas.
Por eso las dos muchachas no pensaban en los muchachos de su escuelas, si no más bien, ambas soñaban con chicos que ya no asistían a clases porque ellos tenían otros planes muy diferentes.
Lucy solo tenía ojos para el hijo del doctor del pueblo, ella se desvivía por, Rommel Augusto, quién pronto se iría a la universidad de la ciudad, ya que el tenía 18 años y estaba a poco de cumplir diecinueve, y ya había presentado sus exámenes de admisión por segunda vez, solo que en está ocasión, el resultado había sido “aprobados con calificación perfecta”, ya que había recibido la ayuda de los libros de su padre, quién a su ves había estado de profesor instruyéndolo en todo lo que su hijo le consultaba.
Natasha en cambio se moría por el hermano de Lucy y Yesenia, (Sebastián 19 años), y no desaprovechaba oportunidad para visitar a sus dos amigas con el único fin de ver a su amor platónico.
Era el mes de Septiembre, en donde nunca sabían si llovería o haría calor. Por lo que siempre que hacían planes para ir a pasar las horas de aburrimiento a algún lugar, siempre se llevaban alguna sorpresa. Pero los planes igual seguían surgiendo día tras día semana tras semana, así fue, como decidieron ir a la laguna para nadar al día siguiente si el día las acompañaba.
Al día siguiente las hermanas terminaron sus labores como flecha que se las lleva el viento, con la clara intención de poder ir a la laguna como habían acordado de regreso a casa después del colegio.
Sábado Septiembre 04, de 1937. Las chicas se juntaron en un punto determinado para ir a la laguna, eran las 14:00 de la tarde, y estaban felices, sus madres les habían preparado la merienda bastante abundante para que pasaran un bonito día. El día estaba bastante cálido, por lo que decidieron meterse a la laguna y nadar un rato, hacían competencias de nado, y de sumergimiento para saber cual de las tres resistía más tiempo bajo el agua, de esta manera pasaban la tarde muy entretenidas. Sin percatarse de que estaban siendo observadas por unos vecinos curiosos que iban de paso por el camino de tierra principal, y que al escuchar las risas y gritos de las chicas divirtiéndose decidieron ir a ver.
Estos dos traviesos eran nada menos que los vecinos de Natasha, ellos acostumbraban ir al pueblo todos los sábados y regresar como a las 16:00 a casa, solo que esta ves llevaban 15 minutos espiando a las chicas, que recién después de 20 minutos se dieron cuenta que estaban siendo observadas por los hermanos Tomás y Mateo, los que ya tenían las bolas hinchadas de tanto mirar. Eran gemelos y tenían 25 años, nunca habían tenido una novia formal ya que les gustaba andar de flor en flor. Las chicas estaban en ropa interior, muy conservadora para la época, pero para ellos eran un manjar. Eran conocidos por su fama de mujeriegos y de que ninguna se resistía a sus encantos. Cuando las chicas los descubrieron ellas cubrieron su cuerpo con ambas manos y ellos salieron corriendo tras los árboles para no ser descubiertos por completo.
Mientras iban camino a casa, Natasha extendió una invitación para su cumpleaños, que se celebraría el día 9 del mes, a lo que Lucy no pudo omitir su comentario en tono de broma, ya que se daba perfectamente cuenta que Natasha moría por poder invitar a Sebastián su amor de toda la vida... invitarás a nuestros hermanos también?
-Natasha: claro! La invitación es para ellos también.
-Yesenia: entonces puedes venir a nuestra casa y entregarla personalmente.
Y así las chicas mientras iban caminando, hablaban sobre lo acontecido esa tarde, Yesenia iba adelante recogiendo algunas flores para su madre así que no escuchaba su conversación.
-Natasha: Viste como nos miraban Tomás y Mateo? A mi me gustó que lo hicieran, es rico saber que puedes excitar a un hombre con solo que te mire.
-Lucy: (mirando a todos lados), si es rico, pero yo hubiera preferido que fuera el hijo del doctor el que estuviera ahí, aunque se que jamás haría algo así. Sabías que es muy probable que se vaya del puedo para continuar sus estudios?
-Natasha: Si, algo escuché a mi madre. Así como también escuché que le estará ayudando al doctor unos días mientras resuelve lo de su viaje. A mi me habría encantado que Sebastián me hubiera visto en el lago...
-Lucy: No sabía eso! Ummm creo que en estos días debo ir al pueblo, talvez coincida con el. Sebastián? Jaja no creo que el haga algo así, ni siquiera Santiago.
Por cierto, Santiago esta considerando también irse del pueblo. Lo que pasa es que aquí si tienes sueños no puedes cumplirlos porque es un lugar tan pequeño... Además lo extrañaríamos demasiado.
-Natasha: Y que es lo que desea?
-Lucy: El tiene conocimientos de mecánica, pero para poder tener su propio negocio aquí en el pueblo necesita un título que lo certifique y al establecimiento. Así que desea estudiar mecánica automotriz y regresar en un par de años. Nos quedaremos sin el y sin Sebas por un tiempo.
-Natasha: Qué triste Lucy, pero si es la unica manera entonces deben ser fuertes todos. Yo los extrañaré también, especialmente a Sebastián.
Llegando a casa Yesenia fue directo a la cama, estaba rendida y su madre había salido al pueblo a comprar algunas cosas de ultima hora. Los chicos se llevaban muy bien con las dos hermanas y eran tímidos con su amiga Natasha....
-Lucy: Hola Sebas, hola Santi! Dónde esta mamá?
-Santiago: Ella salió, dijo que probablemente regrese de noche. En cuanto terminemos aquí iremos a ayudar a preparar la cena. Lu, nos podrías traer un poco de fresco?
-Lucy: Sip! Ya regreso, Natasha quédate aquí y les entregas la invitación.
Natasha, que estaba enamorada de Sebastián, en este caso no podía dejar de mirar a ambos, eran realmente apuestos, sus abdominales marcados por tanto trabajado duro, eran hombres en todo el sentido de la palabra. Las gotas de sudor bajaban por sus pechos y hasta llegar a su pantalón donde se perdían dentro de el pero ella podía imaginar todo el recorrido... se perdió en sus pensamientos y sin darse cuenta miraba la entrepierna de los chicos. Ellos algo incómodos, especialmente Sebastián, aclaró la garganta para romper el silencio y la incomodidad del momento.
-Natasha: Disculpen, estaba pensando... y me quedé sin palabras. Traía esta invitación para mi cumpleaños, será en unos días y quería que asistieran con Lucy y Yesenia.
-Santiago: Ahí estaremos, muchas gracias por invitarnos.
Natasha se disculpo nuevamente pero esta vez para retirarse, les pidió que le dijeran a Lucy que ella se encontraba en los establos viendo los caballos.
Ellos se quedaron ahí, sabían lo que chica había hecho mas no dijeron una sola palabra al respecto. Sobraba cualquier comentario o palabra... Natasha a pesar de su edad, había desarrollado y se había convertido en una hermosa adolescente, el largo vestido que llevaba apenas dejaba descubierto una parte de piel de sus pechos. Pero eso sumado a lo que la chica había hecho, fue suficiente para que ellos sintieran una sensación cálida recorriendo sus cuerpos y que sus penes se endurecieran un poco.
Lucy les llevó el fresco y preguntó por su amiga, al saber que estaba entretenida en el establo decidió ir a buscar unas lámparas para cuando cayera la noche.
-Santiago: Sebas, me acompañas al establo? Qué te parece si asustamos a Natasha?
-Sebastián: estupendo! Vamos en silencio.
Y así se fueron acercando cuidadosamente sin hacer ruido ni ser vistos, cuando estaban por entrar, pudieron ver a lo lejos a Natasha, estaba sentada en una banca, con las piernas abiertas al lado de uno de los caballos, se acercaron aún mas. Ella tenía los ojos cerrados y estaba tocando suavemente su cuerpo, el caballo relinchaba, pues podía oler su excitación, nunca antes había sido besada y mucho menos había tenido relaciones sexuales, solo podía imaginar y lo que imaginaba le gustaba. Sebastián y Santiago, decidieron ocultarse donde se guardaba la paja, que era una segunda planta y quedaban justo sobre Natasha, desde este ángulo podían ver sus hermosos pechos y sus pezones color rosa los cuales estaban completamente erectos al igual que sus penes. Jamás habían visto a una chica de esta forma.. y eso los estaba volviendo locos.
Natasha fue interrumpida por un ruido que venía de afuera, así que rápidamente bajó su vestido y fingió acariciar al caballo.
-Lucy: Amiga disculpa que te dejara solita pero debía buscar las lámparas antes de que oscureciera.
-Natasha: No te preocupes, el tiempo pasó volando. Le dí la invitación a tus hermanos y después me vine para acá. Me encantan los caballos.
-Yesenia: Lu, ya llegó mamá, sabes en dónde están Sebastián y Santiago? Ella quiere verlos para pedirles que acompañen a Natasha a su casa, dice que es peligroso que ande a esas horas sola.
-Lucy: No sé, hace mucho no los veo. Vamos a buscarlos. Natasha nos acompañas a cenar?
-Natasha: No quiero incomodar ni a tu mama ni a tus hermanos.
-Yesenia: No no, mama dijo que podías quedarte y ellos te dejarán con gusto.
Natasha, Lucy y Yesenia salen del establo para ir en busca de los chicos, los cuales salen por una ventana trasera y llegan antes que ellas al porche de su casa...
Natacha no podía sacar de su mente a esos dos hombres fornidos, y menos aun el recuerdo de su cuerpo, esto la perturbaba, desde que tiene memoria que a amado a Sebastián, cada vez que lo ve su cuerpo reacciona, un sensación de electricidad hace que se estremezca por completo deseando poder besarlo aunque sea una vez, y ahora en su mente estaba el cuerpo se Santiago. Jamás había podido mirar a Santiago de otra manera que no fuera como el “hermano de sus amigas” pero nunca lo tuvo en frente semidesnudo, la imagen de su cuerpo sudoroso la hacia estremecerse casi de la misma manera que lo hacia el recuerdo de Sebastián,
Yessenia: ¿Naty que pasa?
Natacha: nada, solo pienso en tu hermano ¿crees que alguna vez se fije en mi?
Lucy: Naty, deja ya de preocuparte por eso, algún día se dará cuanta de que estas loca por el.
Natacha: Lucy, no quiero que se de cuanta de que deseo estar con el, quiero que me corresponda, quiero que me ame así como yo lo hago.
Yessenia: Naty, mi hermano es un poco distraído, deberías decírselo y ya
Natacha: no creo que sea capas…
Ya estaban casi llegando al porche de la casa y ahí estaban los hermanos, esperando a las chicas para cenar…
Lucy: ¿Dónde han estado? , los buscamos por todas partes
Santiago: por ahí Lucy, no te metas, ahora entren a cenar, se esta enfriando la comida.
Natacha: chicas es mejor que me vaya, de verdad, ya es tarde…
Santiago: Natacha tranquila, cena con nosotros y luego te dejo en tu casa, no puedo dejar que vayas sola caminando hasta alla.
Yessenia: fin de la discusión, Naty se queda cenar y ya…
Entran todos a la casa. Santiago en un acto involuntario toma por la cintura a Natacha para guiarla hasta el comedor. A Natacha la recorrer un calor interno, no comprende el porque reacciona de esa forma ante el tacto de Santiago en su cuerpo, baja la mirada avergonzada, con las mejillas sonrosadas, Santiago se da cuenta de esto y la deja.
Comen en silencio, de vez en cuando hacen preguntas, Sebastián pregunta por la fiesta de Natacha, por la cual se ve interesado de asistir. Luego de cenar las chicas recogen los platos, y se van a la cocina, allí comienzan a imaginar lo que harían si estuviesen junto a los hombres que aman.
Yesenia: mi primer beso debe ser con Bartolomé, es al único hombre que deseo besar, casi con desesperación, quiero sus labios en los míos…
Lucy: tan solo si Rommel se diera cuenta que lo quiero, seria feliz, es hombre con el que sueño, perfecto, debo decirle que lo amo antes de que se vaya del pueblo, luego será tarde y quizás encuentre otra mujer en la ciudad.
Natacha: mi hombre esta a metros, y no me atrevo a verle a los ojos, creo que mejor me olvido de él, porque Sebastián solo piensa en la milicia y que quiere irse, no soportaría perderlo de esa manera, además chicas, no se que paso hoy, jamás había visto a Santiago, no de la forma que lo vi hoy, semidesnudo, sudoroso, algo paso dentro de mi, algo cambio cuando lo vi de esa forma… me siento confundida…
Santiago entra a la cocina cuando Natacha termina de hablar, escuchando que se siente confundida…
Santiago: ¿porque estas confundida Naty?
Lucy: Santi, deja de escuchar las conversaciones de los demás, no te importa lo que le pase a Naty…
Santiago: era solo una pregunta, no creo que sea tan grave. Naty, estas lista para ir a casa, ya es tarde y tu madre debe de estar preocupada, vamos.
Yesenia: Santi, es mejor que Sebastián lleve a Naty a casa…
Santiago: la llevare yo, no se discute eso.
Natacha se despide de las chicas, deseándole buenas noches, al pasar por la sala se despide de Sebastián quien solo se despide moviendo su mano.
Una vez fuera de la casa…
Santiago: ¿me contaras que te tiene confundida?
Natacha: no creo que sea prudente decirte, son cosas privadas.
Santiago: solo tus amigas pueden saber
Natacha: si, solo ellas, saben todo de mí.
Natacha nerviosa por estar a solas con Santiago camina a un paso acelerado intentado alejarse de el.
Santiago: ¿tienes prisa? O ¿te incomoda estar conmigo?
Natacha: tengo que llegara casa rápido, mi madre se va a molestar por que llego tarde.
Santiago: en ese caso vamos en caballo, aun no oscurece por completo. Supongo que sabes montar un caballo…
Natacha: no se montar un caballo, así que mejor vamos caminando…
Santiago: (tomando la mano de Natacha) caminando demoraremos mas, deja que prepare el caballo y vamos, no te preocupes por nada, soy un experto con los caballos.
El cuerpo de Natacha reacciono de tal forma ante el tacto de Santiago, que una oleada de calor la inundo, sin poder decir nada siguió a Santiago hasta el establo, sus manos entrelazadas no se soltaron hasta que llegaron, la confusión que tenia Natacha cada vez se acrecentaba. Santiago termino de arreglar el caballo, tomo a Natacha en sus brazos y la poso en el lomo del caballo, esto hizo que Natacha se estremeciera de excitación, sintiendo que se humedecía mientras sus pezones se erectaban considerablemente ante la vista de Santiago, quien subió al caballo y se acomodo detrás de ella, hablando a su oído le dijo…
Santiago: te enseñare a montar un caballo, esta será la primera clase, tenemos una cita luego, para seguir con las clases.
La rodeo por la cintura con sus fuertes y musculosos brazos, estrechándola contra su cuerpo, la excitación de Natacha crecía, pero intento por mantener su mente fría y fijarse en el camino. Le resulto fácil guiar al caballo, aunque pensaba que con un maestro como Santiago todo era fácil. Cuando llegaron a su casa, los brazos de Santiago dejaron el cuerpo de Natacha, para luego tomarla nuevamente y dejarla suavemente en el piso, se despidió de ella con cálido y tímido beso en la mejilla.
Esa noche Natacha casi no durmió pensando en los brazos de Santiago, sin saber lo que sentía su cuerpo, y cada vez mas confundida.
Al siguiente día, todo está listo para el desayuno, solo faltaba Santiago que aun no llegaba de su cabalgata diaria.
Sebastián estaba un tanto preocupado, pero no mostraba su inquietud abiertamente como el resto de la familia, y no lo hacia porque era muy machista en ese aspecto, él consideraba que las mujeres solamente tenían derecho a mostrar sus emociones y motivaciones personales, claro que eso era algo extraño para aquellos tiempos en donde los hombres se caracterizaban por ser machistas hasta el punto de no permitir siquiera a las mujeres ser emotivas, pero Sebas era diferente, respetaba demasiado a las mujeres especialmente a su madre, quien se había partido el lomo trabando de sol a sol para tener como alimentar a sus hijos pequeños cuando quedo viuda, y aunque pudo haber llevado a sus hijos a un internado en la cuidad y ella así poder solo dedicarse a trabajar sin la carga detener que estar pensando todo el día y ahora como mantengo a mis hijos. Simplemente decidió y optó por criarlos y educarlos ella sola, y enseñarles desde pequeños todo lo que ella había aprendido viendo trabajar a su marido.
Aparte que ella no había sido cuando joven una mujer que pasara necesidades, se había casado muy joven, y a pesar que sus padres no estaban de acuerdo con la relación, ella a sus dieciséis años opto por decirle a sus padres, o dejan que me casar con el hombre que yo quiero, y con la aprobación de ustedes, ó me escapo ¡con él! Su padre un hombre terco de ideas cerradas y de mucho dinero por ser dueño de compañías salitreras, la amenazó,
“si te casas con ese muerto de hambre olvídate que te heredaré, si lo haces, no recibirás ni un centavo, y ya no pertenecerás a nuestra familia””.
Constanza midió las consecuencias de sus actos antes de tomar tan radical decisión, pero ella sabía que ese hombre era el hombre de su vida, por lo que se dejó llevar por el corazón, y se fue de su casa, espero un par de meses y se casó, solo con el apoyo de una persona que la apoyó en aquel momento tan difícil, esa era su hermana mayor, ella a escondidas de su marido compro un hermoso vestido color marfil, con estampados hechos a mano, y le obsequió unos hermosos aros de perla, y aunque se arriesgó muchísimo para asistir a la boda de su hermana, ella se presentó como testigo.
Constanza guardaba el hermoso vestido en un baúl lleno de naftalina con la única idea que algún día una de sus hijas lo usaría para su boda. Aquel vestido tenía muchos recuerdos guardados, ya que cuando su marido murió, ella pensó en venderlo, pero prefirió jugarse una última carta antes de tomar esa decisión, le escribió a su hermana contándole lo sucedido, y que si había alguna posibilidad para que ella y sus hijos se fueran a la ciudad, y mientras ella encontraba un trabajo los niños se querían en una habitación de algún lugar de hospedaje bajo el cuidado de Santiago, al igual que si encontraba alguno él igual se podría hacer cargo de sus hermanos en su ausencia.
Por lo que Ella trabajaría durante el día.
Su hermana que conocía la edad de sus sobrinos, y que a través de la misiva de su hermana se enteró, de la nueva situación de su hermana, decidió enviarle algo de dinero, para que pudiera pasar el duro invierno, y así en primavera Constanza podría viajar con sus sobrinos a la ciudad y sin tanto riesgo.
Solo que el tiempo ayudó a que Constanza analizara mejor las cosas en general, y decidiera quedarse y aprovechar la ayuda que su hermana le enviaba cada mes. De esta manera emprendió la rauda tares de empezar a sembrar, para poder cosechar en la siguiente temporada, lo que le dio excelentes frutos en todos los aspectos.
Por está razón Sebas admiraba tanto a las mujeres, y optaba por no mostrar sus sentimientos ante los demás, ya que no se sentía digno de tal acto.
Sebas demoró dos minutos en ensillar al caballo, y salió en busca de Santi, solo que no sabía a donde dirigirse, optó por tomar el camino que lo llevaba al camino principal, llegó al camino pero no veía a Santí por ningún lado y le llamo la atención que no estuvieran las huellas del caballo, no lo había pensado antes, solo había tomado en cuenta que en ese camino debía estar o venir, pero no habían huellas, en ese momento se empezó a intrigar, ¿si no es por este camino que cabalga, entonces por donde lo hace?, por la intriga de la situación hecho a correr al caballo de vuelta a la casa, para buscar las huellas del caballo de Santi.
Ahí estaban afuera del establo estaban las huellas frescas, y Santiago también esta ahí, acababa de llegar, y se veía sonriente muy alegre, lo que le pareció mucho más extraño a su hermano.
-Sebastián: ¿Y tú dónde estabas?
-Constanza: (sale de casa en dirección a sus hijos)… ¿Santi en donde estabas? ¿Por qué demoraste tanto? ¿Me tenías preocupada? (Sus hermanas también salieron a mirar)… Ustedes entren a la casa, que está helando, Sati respóndeme ¿Dónde estabas, estás herido?
-Santiago: No mam, no estoy herido, disculpa no quise preocuparlos, disculpen pero estaba en… (En ese momento recién se dio cuenta que no podía decir en donde había estado)… en, aaa, aaa.
-Sebastián: jajaj parece que alguien está en problemas mam.
-Constanza: ¿Pero a dónde vas todas las mañanas que no puedes decírnoslo?
-Santiago: ¡Ese!, ese es el problema que tengo, y el porque no puedo decir a donde voy, y es que, no tengo un rumbo fijo, siempre voy dependiendo del viento o de la maleza que créese y a veces no me deja cabalgar, entonces tomo muchos caminos diferentes.
-Constanza: (conocía a sus hijos y sabía que Santi estaba mintiendo, pero a su ves no lo podía obligar a decir donde iba todos los días, pero lo que si podía hacer era estar pendiente de las reacciones de su hijo mayor en los días siguientes)... está bien siendo así, mejor entremos que está helando mucho, y todos nos hemos atrasado por tu demora.
Sebastián que no tenía un pelo de tonto se ofreció para guardar los caballos, Santiago inocentemente no se opuso, en el establo Sebas se dedicó a mirar las patas del caballo, quería ver si encontraba algún indicio que le indicara en donde podría haber estado, pero no encontró más que ramas entre el barro de sus patas y herraduras, lo malo es que aquellas ramas pertenecen a todas las praderas del pueblo, así que dejó el asunto por la paz.
Ya era hora de ir a misa, el día anterior sábado lo habían pasado de maravilla las niñas en la laguna.
Hoy Domingo cinco del mes, a las once de la mañana, todos salían de la misa, la mamá de Natasha (Josefina)… estaba muy contenta, porque su hija pronto celebraría su cumpleaños número 16, y quería pedirle a Constanza que por favor le mantuviera guardado el vestido hasta el día anterior al día del festejo, para que así Natasha no lo descubriera ya que era muy curiosa.
Aunque en realidad ese no era el regalo de cumpleaños para ella, porque el regalo real sería la ampliación de su habitación, la que quedaría en toda la esquina de la casa en el segundo piso, y no en medio del pasillo como estaba hasta ahora, por lo que Naty podría desde ahora tener un balcón y un hermoso ventanal por donde entraría el sol todas las mañanas, tal cual como cualquier señorita que se aprecie en las grandes ciudades. Aunque esto significó que su madre le tuviera que mentir diciéndole que sacaría la muralla de su dormitorio porque estaba llena de termitas, las que se estaban supuestamente comiendo toda la pared. Por lo que Naty se había visto en la obligación de tener que dormir en el desván del primer piso por dos semanas, y además ya no tenían agua potable dentro de la casa, porque su madre quería que le pusieran cañerías de cobre nuevas en toda la casa y que también pudieran tener agua caliente en el invierno con ayuda de la leña, así que además en su cumpleaños le agregarían un baño privado en su habitación. Por todos estos motivos últimamente Naty reclamaba que tenía que salir de casa para ir por agua para asearse todas las mañanas, y más encima tenía que dormir en el desván, y todo por las termitas y las cañerías nuevas.
La madre de Natasha (Josefina)… no había sido una mujer pobre y muchos menos ahora de adulta, a sus 38 años tenía tres hijos, dos de los cuales eran hombres. (Agreguen el nombre de los hermanos de Naty)… y aunque pronto regresarían del colegio. Ella y Naty no compartían mucho con ellos. El motivo de este distanciamiento era que sus hijos Vivian con su padre a tres días de distancia en tren, específicamente en Boston. Sus hijos estudiaban allá todo el año escolar y se venían a pasar las vacaciones con su madre y hermana.
Por lo mismo josefina era una mujer muy orgullosa de saber que sus hijos a pesar de poder vivir vacaciones maravillosas en su cuidad de Boston, ellos igual se venían todos los años a estar con su madre aunque esto significara pasar tres días sentados en un tren sumamente incomodo.
Ella una mujer de carácter fuerte, manejaba las riendas del negocio de ganado en donde mantenía un innumerable numero de cabezas de caballos, toros, vacas, terneros, ovejas, chanchos. En un terreno que tenía la octava parte de todo el pueblo.
Y todo había sido patrimonio de su familia paterna.
Y aunque se divorcio cuando Naty tenía 9 años de edad, ella nunca dejó que su marido le quitara lo único que ella consideraba suyo legalmente, fue así como el negocio empezó a prosperar en sus manos.
Josefina una mujer fuerte y decidida a que después de ella, solo aquel, de sus dos hijos que tenga los suficientes bríos, podrá llevar las rienda del negocio a la hora de su muerte.
Por lo que nunca involucraba a Natasha en el trabajo, para su madre Naty era una princesa que tenía que ser algo más que una dueña de ganados, por lo que soñaba que su hija fuera a la universidad. Para esos tiempos eso era algo poco común y radicalmente revolucionario.
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