martes, 2 de febrero de 2010

Reencuentro con Brent....

Ha pasado algun tiempo queridos lectores y seguidores desde la ultima vez que relatamos nuestras historias.
Realmente este año que paso fue fenomenal en todo aspecto especialmente en el sexo, no puede faltarnos jamàs.

Algo de lo mejor que me paso fue encontrarme con Brent en un isla que por motivos personales no puedo mencionar ahora (ya saben, Brent debe estar protegido)
Me llamò para decirme que habia decidido tomar 2 meses de vacaciones, asi que queria que saliera con el, alquilamos un hotel con vista al mar, era una de esas playas nudistas, un lugar paradisiaco.
Asi que aliste la maleta y le dije a Natty y a Yes que me alcanzaran una semana mas tarde.

Siempre antes de salir de cada me masturbo y jamas olvido llevar mi consolador sea cual sea el lugar al que vaya, cuando me baje del avion Brent me esperaba, realmente hacia calor y Brent estaba bañado en sudor, llevaba unos pantalones blancos de tela fresca y casi transparente... amigas ya saben como se le veia el paquete...
... yo por mi parte no podia ir tal como me gusta por el viaje, asi que solo decidi no pornerme la ropa interior, y use un vestido comodo de esos para la playa.

En cuanto nos vimos, nos subimos al auto y llegamos al hotel la temperatura subio, tuve que sacar la verga de los pantalones de Brent y mamarlo mientras conducia, era de noche asi que no habia peligro, la cantidad de semen que salia de su verga era increible.

La reservacion ya estaba hecha asi que la habitacion nos esperaba, nos metimos al jacuzzi mientras tomabamos un poco de vino... sali del jacuzzi porque sono mi mobil, asi que fui a la habitacion para contestar, justo cuando estaba conversando Brent me ataco por la espalda y dejo entrar su dura verga por mi culo mientras que con la otra mano tocaba mi vagina, me empujo en la cama de manera que yo estaba de cuatro patas, me solto para tirarme del cabello mientras me mordia y me seguia cogiendo. Logre safarme y entonces puse mis manos apoyadas en el suelo y le pedi que me mamara, que me diera el mejor sexo oral que jamas habia dado, asi que el tenia todo mi sexo en su cara, comenzò a lamerme, queria ser penetrada lo antes posible por esa verga gruesa, dura y llena de venas que la hacian aun mas grande.
Brent se tirò en la cama y su verga brincaga de excitaciòn, me subi sobre el y al sentirla entrar en mi vagina que estaba un poco estrecha, soltè alaridos de placer, me movia con tal forma y rapidez que estallè, fue el primero de muchos orgamos que vinieron a continuaciòn, las sàbanas estaban mojadas ya de sudor, de mis lìquidos y algo mas...

Mi vagina habia tomado un color rosa y mis labios estaban hinchados, me sentè de espaldas a Brent y pude apreciar como su verga entraba suavemente en mi... estiro mis piernas y entonces comenzo a mamarme por completo desde el clìtoris hasta el ano... su verga que ya estaba en mi boca empezò a brincar mucho mas mientras tocaba sus bolas y rozaba la punta de su pene con mis labios y la lengua... Brent dejo venir todo su maldito semen en mi boca el cual trague y disfrutè... exhausta me acoste a su lado en la cama y me preguntò.

Brent: Nena, quien te llamaba?
Lucy: Oh mierda! Jared aun esta en el tèlefono!
- Habìan pasado al menos 25 minutos - hola?, Jared estas ahi?
Jared: tremenda cogida y no fui quien te la dio? mierda! estuvo buena?
Lucy: Ya sabes que si, me escuchaste, pero para que llamabas?

Para no cansarlos, Jared me llevaba para hacer una de nuestras fiestas, en realidad orgias, queria llegar el junto con los chicos y reunirnos con Yes y Natty, le dije que ellas llegarian el fin de semana y quedaron en llegar los tres...

Ahora estoy lista para una mamada y no puedo hacer esperar a Jared, les seguirè contando el resto de la historia, por ahora dire que esto sucedio en visperas de año nuevo (2009), y que hay mucho mas que relatar aun...

Con cariño,

Lucy

miércoles, 29 de julio de 2009

De paseo en la playa....

El relato que están por leer sucedió hace un par de años, mis amigas y yo decidimos viajar a Miami, luego de un viaje pesado ellas decidieron quedarse en la habitación del hotel para dormir un poco mientras yo por mi parte fui a la playa a tomar un poco de sol. El día era sumamente caliente, llevaba puesto un traje de baño blanco de dos piezas, la parte de arriba diminuta y la inferior igual, era un hilo....

Estaba en una silla de playa y las gotas de sudor bajaban por mis mejillas, mi pecho y abdomen igual estaban empapados en sudor. Una sombra tapó el sol, y cuando abrí los ojos vi a un tipo alto y rubio a mi lado... "me tome el atrevimiento de traerte esto", si mal no recuerdo era un refrescante trago de ron con suficiente hielo y cola, se lo agradecí mientras tomaba un buen trago.
Me preguntó si podía sentarse a mi lado y accedí, fuimos entrando en una conversación agradable, si un tipo me gusta para mi es fácil ser abierta a el, y este chico no estaba nada mal. Así fue como conocí a Brent, llevaba mas de dos tragos ya, me sentía un poco mas fresca, y le pedí que pasara una toalla para secar el sudor. Cuando pasaba la toalla por mis muslos sus dedos rozaron mi trasero. Yo fingí no haber sentido nada así que no dije nada, me volví boca arriba frente a el para que siguiera con la toalla, mantenía mis ojos cerrados y el hablaba de la brisa marina, abrí mis piernas muy acertadamente cuando el se acercaba a mi abdomen, Brent me preguntó si podía cecar entre mis piernas y le respondí que sí. Cuándo estaba justo en medio de ellas abrí mis ojos y pude notar como me estaba comiendo con su mirada, el pobre tipo estaba excitado, pude notarlo en el bulto que empezaba a formarse en su boxer, abrí con disimulo un poco mas las piernas y el espacio entre ellas y el traje de baño dejaba mostrar un poco mi vagina. Me senté para hablarle a Brent en el oído, "te gusta lo que ves?" - le dije, pasé mi lengua por su boca sin dejarlo decir una palabra, le lamí la cara para limpiar el sudor que ya corria por su cuerpo, tomé una de sus manos y la coloqué justo sobre mi bikini, el cual a simple vista dejaba mostras mi excitación. Inmediamente la verga de Brente asomó por la parte superior de su boxer, su glande lubricado y de un tono rosa pálido hicieron que gimiera de placer.
Después de lamer su rostro lo besé apasionadamente, me levanté despacio y lo acosté en mi lugar, puse mi cara en su rostro para poder meter a mi boca su trozo de carne, el cual al sacarlo de su ropa interior me dejó con la boca abierta, era extremadamente grueso y largo, proporcionado en todos los aspectos posbles. No permití que Brent me tocara o lamiera, no permití que tuviera contacto con mi vagina o culo mientras mamaba su verga. Esto hacía que me deseara mas y que su pene lubricara mas para mi, mierda estaba tan excitada que metía su gran verga hasta el fondo de mi garganta, lamía sus bolas mientras rozaba con la punta de mi dedo su ano, Brent no pudo aguantar mas y dejó escapar la explosión de leche en mi boca.
Me volví hacia el para mostrar como saboreaba lo mas profundo de su ser, sentada sobre el, lo besé de nuevo y el quitó mi sostén para jugar con mis pechos y mis pezones que estaban duros, llevó mis tetas a su boca y las mordía con fuerza, sentí como su enorme pene fue creciendo en medio de mi trasero, desesperado me levantó y me dejó caer con fuerza sobre su pene, escapó un fuerte alarido de mi parte y le gritaba que me cogiera con fuerza, los fluidos de mi cuerpo tenían empapada su pelvis, saqué con brusquedad su verga de mi vagina para meterla en mi culo, Brent empezó a meter su mano en mi vagina y me vine de nuevo.

Hice que se levantara de la silla, me agaché y puse las manos en la arena dejando mi vagina expuesta a su voluntad, Brent me tomó por la cintura y me embistió bruscamente, sacaba su verga y escupia para darme con mucha mas fuerza, sentía que me estaba destrozando, pero el placer invadía todo mi cuerpo y yo solo podía seguir aferrandome a su verga, sentía el golpe de sus bolas en mis nalgas y me hacia explotar una y otra vez... Brent hizo que me tirara en la arena sobre mis manos y piernas para subirse sobre mi y tener control total de mi cuerpo y sus movimientos. Jaló mi cabello mientras apretaba mis pezones y penetró nuevamente mi vagina tan fuerte y rápidamente como jamás nunca nadie lo había hecho, descargó nuevamente su semen pero esta vez dentro de mi vagina, sentía como brincaba su verga dentro de mi y eso me mantenía excitada. Cuando acabo de descargar todo en mi, me limpió con la misma toalla que había limpiado antes mi sudor por el calor.

Nos sentamos unos minutos mas y me comentó que viajaba con uno de sus amigos, llamado Shannon, y que pronto se reuniría con su amigo Tomo. Yo por mi parte le dije que en el hotel me esperaban Yess y Naty, le hablé sobre nuestro gusto por las vaginas y que en repetidas ocasiones hemos tenidas fiestas incontrolables, orgias hasta el amanecer, Brent se excitó nuevamente, así que lo invité al hotel para darnos una ducha y claro, tener una de estas fiestas por la noche, pero esta es otra historia que muy pronto les contaré.

Cabe señalar que Brent habla muy poco español, por esas cosas del destino nos conocimos en Miami y aún seguimos en contacto, durante todo este tiempo hemos tenido encuentros incontables con sus amigos y mis amigas. Todo es un círculo confidencial.
Brent, Yes, Naty, este relato fue por ustedes.

Lucy.

domingo, 21 de junio de 2009

Es un hermoso día… decidimos salir de compras.

Después de tan agotadora noche bien merecido tenemos el poder comprarnos alguna ropita íntima y algún vestido sexy,

mmm… pero hay que reconocer que somos medias exquisitas para nuestros gustos, por que por más que nos probamos un sin fin de vestidos, faldas, pantalones, soleras, short y blusas, etc. nada nos gustó. Huí la niña que nos atendió ya nos sacaba los ojos de pura rabia que tenía;…ulala que cara la que tenía la muchachita esa!

Pues sin comprar nada en aquella tienda de ropa exclusiva seguimos nuestro camino decididas en comprarnos algo especial.
Con la clara intención de concederles a nuestros galanes una nueva noche mágica.
Comenzamos a caminar por la calle en busca de alguna nueva tienda que tuviera ropa y zapatos.

Hasta que llegamos a un local que nos dejó boca abierta, vendían productos Sex Shop!,
Desde la vitrina gritamos las tres a coro ¡Wauu! ¡Ésta es nuestra competencia!
Gritamos en plena calle, y todos se voltearon a mirarnos pero nosotras estábamos decididas a vengarnos de la tienda, y no encontramos nada mejor que hacer pasar un mal rato a los vendedores de aquel lugar.
En ese momento las tres nos miramos y con nuestras miradas bastó para saber lo que haríamos... jugar!... Eso es lo que haríamos.
Entramos al lugar a buscar todo lo que estuviera a disposición de los clientes en los distintos stands.
Buscamos consoladores y procedimos abrir los paquetes sellados.

Lu se imaginó una escena con el consolador en sus manos, esto provocó en ella que la tela de su blusa dejara al descubierto sus bien formados senos duros y semi pequeños que no necesitan de sujetador alguno, ya que por naturaleza ella los tiene firmes y bien formados.
Al instante ella se desabotonó su blusa, la abrió y dejó sus pechos firmes al descubierto, mientras el consolador se lo frotaba por sus pezones, los que al contacto con el consolador se erectaron, mientras ella observaba a los empleados como ellos la observaban boca abierta. A su vez ella entre jalaba hacia arriba de su mini de la liga que sujeta su pequeño colalé, dejando al descubierto en su cadera el color blanco de su prenda intima.

Nat, aprovechando que no lleva ropa interior y, ah cambió lleva puesto un pequeño short blanco de mezclilla que deja ver en todo su esplendor sus largas y bien formadas piernas,
Comenzó a introducir el glande de aquel consolador entre su pierna abierta,
el que rozaba su intimidad, y la obligaba a contornearse al ritmo de aquel juguete travieso que se movía a máxima velocidad y de a poquito se iba perdiendo entre aquel short y su pierna.

Mientras tanto Yess observó a los dos jóvenes vendedores de reojo, los que estaban boquiabiertos observando a sus dos deseables esposas mientras ellas se contorneaban al ritmo de los consoladores en medio del pasillo principal de su negocio.

Por lo que decidió sacar de su envoltorio uno de los consoladores más grandes e introducirle la pila que traía de regalo para así poderlo encender.
Luego lo comenzó a chupar frente de ellos, mientras se levantaba la mini celeste de mezclilla dejando ver su pequeño colalé celeste y comenzó a introducirse el dedo en su vagina ya húmeda.

Mientras todo esto acontecía, la tienda se empezó aglomerar de público,
y todos quedaban impresionados por el impresionante desplante desvergonzado de las tres mujeres.

Lu que no quería seguir inerte con aquel consolador juguetón entre sus pezones, empezó a besar a Nat con grandes lengüeteadas, provocando que Nat se ahogara tratando de respirar y aguantar la magnificencia de las oleadas de placer que sentía con el consolador totalmente introducido en su vagina, y más aún sabiéndose observada por la multitud. Mientras Nat llevó su mano hasta uno de los pezones de Lu y se lo frotaba muy suavemente y se lo peñiscaba cada vez que le llegaban oleadas de placer.
En ese momento Yess caminó hasta Lu, se agachó tras de ella, le subió su mini color bech hasta su cadera, retiró su colalé color blanco hacia un lado mientras Lu entre abría sus piernas para permitirle a Yess que introdujera la punta del miembro masculino que estaba totalmente lubricado de tanto Yess haberlo chupado; el miembro se introdujo en su vagina más de lo esperado, la mitad del miembro estaba dentro de su vagina gracias a los acelerados movimientos pélvicos de Lu. Lu soltó la boca de Nat y comenzó a gemir tomándolo ella misma con su mano y empujando de manera definitiva todo el consolador dentro de ella. En ese momento Nat levantó a Yess de donde estaba ah encuclillas para voltearla ah espaldas de ella e introducirle sus cuatro dedos en la vagina y comenzó a embestirla lo más duro que podía con sus fuerzas, mientras Yess estiraba su brazo hacia atrás buscando las nalga de Nat y abrírselas lo más posible. Mientras Lu le besaba a Nat el cuello y el lóbulo de la oreja.
El placer se fue esfumando poco a poco en cada una de ellas, quedando apenas los calambres por la sangre acumulada que aún no se esparcía de sus genitales húmedos y, con aroma a mujeres excitadas.

Repentinamente se empezaron a escuchar aplausos, ellas saltaron de la impresión, eran más de 100 personas dentro de aquel local observándolas.
Al contrario de ellas ruborizarse, se sintieron aun más excitadas nuevamente.
Hasta que repentinamente la realidad se dejó ver.
Los dos policías no aplaudían precisamente, más bien las miraban con cara de decir…

__ahora si que no nos queda nada más por ver en la vida__

…Si cuando la policía llegó estaban en el final del clímax. Pero aún así, estos sin vergüenzas ni se inmutaron por arrestarlas enseguida. Pero cuando lo hicieron las subieron a la patrulla esposadas y, en la parte de atrás de la patrulla, esto provocó que se excitaran al estar esposadas y, aún con la vagina caliente, húmeda y con la sangre acumulándose por la nueva experiencia que tenían en frente al estar siendo observadas por los policías que no dejaban de intentar ver entre sus piernas, las que abrían para darles en el gusto.
Mientras iban camino a la comisaría, ambos policías se daban el tiempo de mirarlas por entre las piernas por el espejo retrovisor, aunque Lu era la que iba sentada en medio del asiento permitiendo que ella quedara al descubierto por debajo de aquella pequeña mini que no alcanzaba a cubrirle ni el comienzo de sus piernas, situación que traía locos a los dos policías, porque cada vez que ella entre abría un poquito sus muslos delineados y largos ambos policías se peleaban el espejo para observar mejor y ver como el pequeño colalé estaba metido entre sus labios mayores, los que estaban hinchados por la acumulación de la sangre que la tenía excitada y acalambrada.
De repente el chofer le cerro un ojo, ella al instante le lanzó un besito sin sonido y haciéndose la coqueta le cerró el ojo como respuesta, el policía pasajero repentinamente le dio un codazo a su compañero, ellas pensaron que le estaba llamando la atención, pero no, todo lo contrario ellos tenían sus movimientos claves para entenderse entre ellos.
De un segundo a otro la patrulla giró en una curva y, la velocidad aumentó por una calle que no conocían, las tres se miraron, se sintieron un poco inquietas por no saber que sucedía, pero Nat dijo…

__ ¿Ya estamos acostumbradas a esto? ¿Verdad?__

Ella tenía razón, estaban acostumbradas a ser chicas acompañantes, que no tienen problema en hacer lo que los hombres les piden, solo que en ésta ocasión ya sabían que no se les pagaría por el trabajito.
Cinco minutos y llegaron a destino, un sitio eriazo, en donde se veían sólo autos viejos y todo tipo de locomoción antigua y en desuso. Al llegar al lugar, de repente los policías las miraron desde el espejo, sonrieron con ironía y dijeron…

_ ¿Nos acompañan por favor?_

¿Ellas qué podían decir? estando esposadas y a su merced, solo pudieron asentir con la cabeza sin saber que esperar.
Ambos bajaron del auto, uno de ellos abrió la puerta: Las tres fueron bajando una por una por el mismo lado, mientras bajaban el otro las manoseaba por entre las piernas y apretaba con rudeza en sus intimidad, la que tenían en parte excitada y húmeda, por el simple estímulo de saberse esposadas y deseadas por esos dos policías que no eran muy agraciados que digamos y, vestían camisa manga corta por ser época de verano; uno de ellos era delgado de piel muy blanca y cabello castaño; el otro tenía piel blanca pero sus brazos estaban bronceados y era más robusto pero seguía siendo de contextura delgada.
Entre los dos nos llevaron a una pequeña casucha, en la que había dos tipos, que se veían de aspecto sucio, sudados, engrasados, altos, de hombros anchos; uno de ellos era rubio y pelo corto, piel blanca; el otro era de piel morena, brazos gruesos, pelo oscuro y largo, ambos vestían con pantalones desteñidos los que en su momento debieron ser azules y ahora con el uso estaban engrasados y mal olientes, también llevaban puestas musculosas, una era color gris y la otra azul oscuro, y ambos usaban bototos de regimiento.
Ellos trabajaban en aquel lugar, supuestamente cuidando los autos, pero en realidad su trabajo era robarse las piezas de los autos que eran llevados por multas al tránsito; multas que no han sido pagadas por sus dueños, lo que evita que sus dueños puedan recuperar sus vehículos y queden confinados.

Ellas no pudieron evitar observar aquel horrible y pequeño lugar, que tenía impregnado el olor a hombre sudado por las largas horas de trabajo y con un ligero aroma a desodorante varonil, lo que le daba un toque de encanto al ambiente.

En la habitación había una pequeña mesa, dos sillas, un sofá, y en una esquina una pequeña cama y un closet, y en otro rincón una cocina, con un mueble de cocina colgante en la pared.

Los tipos al vernos entrar al cuartucho rieron y gritaron de felicidad…

__Caray! Caray! que buena mercancía la que nos trajeron hoy!__

En ese instante el rubio de hombros anchos se acercó a Nat, la rodeo con sus brazos largos y muy blancos pero sudorosos y engrasados y la apretó contra su cuerpo dejándola frente a él, eh intentó besarla pero Nat movió su rostro hacia un lado, a él no le importó, Nat mientras era aprisionada contra el cuerpo de él sentía aquel miembro duro y abultado haciendo presión entre sus piernas, esto le provocaba una leve excitación, a su vez él con la mano prosiguió a recorrer y ah bajar por la espalda y, darle de nalgadas una y otra vez, para luego meter la mano entre su short blanco de mezclilla ajustado y, se detuvo al encontrase con la ausencia de ropa interior, aprovechando esto su dedo medio se iba deslizando y entre metiéndose entre la separación de las nalgas hasta llegar a encontrar entre las nalgas al pequeño puntito que se mantenía cerrado y seco aún, él siguió bajando para llegar a la tibieza y humedad de la entre pierna, en un momento pretendió hundir su dedo en medio de aquella tibieza y humedad, pero no lo hizo, prefirió buscar el clítoris y peñiscárselo, Nat grito de placer; ella ya estaba húmeda y excitada por aquella mano intrusa y por la presión de el sexo de él en el suyo, y ahora estos dedos la peñiscaban! de manera tan imprevista obligándola a echarse para atrás, en ese instante el tipo peñiscó su clítoris más rudamente y le gritó…

_Ábrelas! ábrelas desgraciada ábrelas o te lo arranco!_

La obligó peñiscándola nuevamente mucho más fuerte, ah abrir las piernas, para asirla y obligarla a que lo rodeara con las piernas a la altura de la cadera de él. Apenas él la tuvo apoyada en su cadera y tomada con un brazo, caminó hacia la mesa y prosiguió a estirar el otro brazo para lanzar todo lo que había sobre ella, para luego retirar su mano de entre el short y la dejó caer en la mesa boca arriba, le abrió las piernas con ambas manos, y dejó al descubierto frente a él la pequeña pretina del short, que no cubría los delicados pliegues genitales de aquella vagina húmeda y lista para ser penetrada, él se excitó, al distinguir el clítoris enrojecido y adolorido por tan salvajes peñiscos y ataques recientes por parte de él, en ese instante él con su dedo corrió la pretina que une al short entre las piernas y se agachó para degustar con su boca al adolorido clítoris de Nat, y así estuvo mordiéndoselo, estirándolo con los dientes y hundiéndolo con la lengua, jugando al gato y al ratón con su pequeña presa que a medida que iba pasando el tiempo se iba hinchando más y más, provocándole a ella olas de placer las que trataba de reprimir por no saber cuanto duraría el buen trato por parte de él; y el no saber cuándo la volvería atacar nuevamente, por esto ella trataba de no correrse aún, por si él la violentaba ella tendría la posibilidad de correrse en ese momento y, así permitir que el dolor no la angustiara.
Mientras Nat era torturada a través de aquella boca juguetona.

Lu que permanecía de pie al lado de Yess, fue alzada de las pierna. Por aquel tipo alto, moreno, pelo largo. Llevada en los hombros de él colgando cabeza abajo, sostenida de la entre pierna hasta la pequeña cama, en donde desde lo alto de los hombros de aquel individuo cayó al duro colchón.
Lu tuvo un pensamiento veloz, que él se concentraría en retirarle su pequeño colalé metido entre los labios mayores y la penetraría al instante, pero no, no fue así, él abrió su propia cremallera, se instaló con las piernas abiertas a la altura de la cabeza de ella, sacó su inmenso miembro venoso negro erecto, la obligó a abrir la boca y se lo metió hasta el fondo ahogándola una y otra vez sin dejarla respirar por varios segundos, tomándola del cabello y afirmándola para que se lo tragara completo, en ocasiones se lo sacaba, la hacia abrir la boca y le lanzaba escupo dentro de su boca para proseguir metiéndole su polla hasta el fondo de la garganta.

Yess estaba sorprendida viendo toda la escena cuando se acercó uno de los policías. El que conducía la patrulla, de piel blanca bronceada, y que tenía contextura maciza pero delgada. En un segundo la tomó del cabello jalándola hasta el suelo, trajo una silla, se bajó su cremallera y se sentó quedando su polla a la altura de la cabeza de ella para que tragara completa su polla grande, la que a medida que él se iba excitando iba aumentando su tamaño.

Nat ya no aguantaba más la excitación que le provocaba en su clítoris aquella lengua juguetona, ya tenía espasmos, el tipo se dio cuenta y no encontró nada mejor que hacer que ella se corriera. para eso no tuvo que hacer mucho, solo dejó de jugar con la lengua en su clítoris, levantó su mano mostrándole a Nat el dedo índice levantado; ella enseguida sacó en conclusión que él le introduciría el dedo, él solo le metió la punta de éste, lo retiró al instante, fue ese único segundo de contacto en la entrada de su vagina y en Nat estalló su orgasmo, al instante ella comenzó a sacudirse en la mesa mientras él le mantenía las piernas abiertas con firmeza para limitarse a observar cómo su vagina botaba con cada movimiento pélvico más y más lubricación la que bajaba y corría hacia su pequeña entrada más abajo aún cerrada y casi imperceptible a la vista. Ella estaba desesperada por no poder soltar sus manos esposadas y eso la excitaba aún más. Cuando el clímax terminó le quitó el short ágilmente, la tomó fuertemente de la cadera la volteó boca abajo, la dejó con las piernas colgando desde la mesa, trajo la silla y se instaló a lamer su cerrado y húmedo ano que había recibido una leve humectación por la caída de lubricación desde la vagina. Él trató de introducir su dedo en el pequeño e invisible hoyito, pero no pudo porque éste se encontraba demasiado cerrado todavía, así que se instaló a lamerlo y, ah empujar su lengua hacia el interior.

Lu en cambió seguía tragando la polla de aquel tipo que la ahogaba sin compasión, Lu en su mente pensaba que lo mejor sería que él se corriera en su boca o en su rostro, para no tener que aguantar a aquella polla en su interior por ser demasiado gruesa y larga.
Él no detenía su insistencia para hacer que ella mordiera, lamiera, chupara y, tragara aquella gran presa, de repente se detuvo y, sin bajar de la cama se retiró de encima de ella acomodándose a la altura de las caderas de Lu, levantó la mini le arrancó el colalé, penetrándola con rudeza y sin compasión, Lu gritaba de dolor y le suplicaba que se detuviera…

__Nooo! Basta! Basta! basta nooo! por favor! Nooo! Duelee!__

Las lágrimas no fueron obstáculo para que él se detuviera.

Esto fue el incentivo para que aquel matón que intentaba a toda costa abrir el pequeño ano de Nat, dejara de masturbarla, se abriera la cremallera y le incrustara su pene hasta el fondo abriéndose paso dentro de ella con brutalidad y, no se detuviera de embestirla hasta que él se corrió dentro de ella.

Si los gritos de Lu habían sido escalofriantes los de Nat no quedaron atrás, ellas le rogaban que las soltaran que no siguieran. El dolor no las dejaba respirar y solo le quedaba esperar hasta que ellos acabaran mientras ellas lloraban ya sin aliento para gritar.

En ese instante a Yess la invadió el pánico al sentir las manos del otro policía en su cadera, no tuvo tiempo de reaccionar cuándo sentió el dolor de la penetración anal, su grito hizo coro con el de Lu y los sollozos de Nat. Doble fueron sus gritos al sentir la penetración vaginal del otro policía.

En un instante las tres gritában y rogaban que se detuvieran, intentaban soltarse pero era inútil estando esposadas.

Los cuatro hombres se turnaron con cada una, cuando ellas creyeron que todo había cabado, lass tiraron al sofá una al lado de la otra echadas hacia atrás en la orilla, apoyadas en sus nalgas en el borde del sofá, en ese instante uno de ellos trajo un frasco de mermelada la que huntaron a modo de lubricante; tres de ellos se encuclillaron para masturbarlas lamiéndolas, mordiéndolas con suavidad sus genitales ya adoloridos por tan salvaje abuso.

El dolor que sentían se convirtió en excitación, la mezcla de ambos sentidos produjo a cada una orgasmos múltiples; las tomaron de la cintura y las voltearon boca abajo en el mismo sofá, para luego sin darles tiempo a reaccionar les embistieron sus paquetes erectos por detrás, en ese momento la excitación se apoderó de ellas, ésta ves los gritos eran de placer y satisfacción, les daban de nalgadas en cada envestida mientras seguían esposadas, las embestidas sonaban en eco de a tres, sus nalgas ya estaban rojas de tanto choque en las pelvis de ellos, en ellas el clímax acabó pero ellos aún no, en un ligero movimiento sacaron sus pollas para insertarlas en las adoloridas y excitadas vaginas, sin voltearlas siguieron invistiéndolas aceleradamente hasta provocarles un nuevo clímax , a esa hora ellas sentían desvanecer, cuando nuevamente las jalaron hacia atrás tomándolas con fuerza sin retirarles sus penes haciéndolas quedar pegadas a ellos de espaldas mientras sus miembros seguían en sus vaginas mientras sus dedos se encargaban de estimularles el clítoris, para comenzar todo nuevamente, ésta vez las tres demoraron en llegar al clímax.

Al terminar quedaron rendidas por el agotamiento, con sed, con sueño, sudadas, y ansiosas de que las dejaran ir.

Las tres mujeres se recostamos en el suelo, repentinamente la puerta se abrió, un hombre alto gordo que pesaba casi 150 kilos entró en la habitación, con un olor nauseabundo a transpiración y a cigarros, miró y gritó:

__ ¿Qué significa esto?! ¿Para esto les pago?!__

Todos se levantaron, uno estaba tirado en el sofá, otro en la cama, dos en cada silla, Uno dijo:

__Estábamos probando la mercancía!__

El hombre las miró y gritó:

__Aquí el único que prueba la mercancía soy yo!!__

__Así que déjenme con esa, y llévense a las otras afuera que luego las necesitaré!__

Todos salieron llevando a Nat y a Yess afuera, los dos policías se sentaron en el borde de atrás de una camioneta y las obligaron a sentarnos en sus pollas frente a frente de cada uno de ellos dos, mientras ambas amigas se quedaron angustiadas por Lu, pero no podían hacer nada para ayudarla, si ni siquiera podían ayudarse entre ellas y sus vaginas adoloridas y apunto de ser penetradas nuevamente por dos policías.

Lu entre tanto, luchaba por darle en el gusto aquel tremendo individuo gordo con la grasa colgando en pellejos caídos. Y no se puede dejar de nombrar los innumerables tatoo que tenía en todo su cuerpo.

Él yacía recostado de espalda en la cama con su pene recto, mientras ella permanecía encuclillas sentada sobre las piernas de él, para que ella se la lamiera, mordiera, chupara, tragara, remojara con saliva su bien proporcionado miembro al tamaño de aquel cuerpo enorme y grotesco, él la incentivaba hundiéndole la cabeza en su polla una y otra vez.

Él estaba iracundo de felicidad de tener a una mujer como Lu en aquella situación.

Y sin aviso él se incorporó sentado en la cama, empujó a Lu, ella cayó de espalda en las piernas de él, él la jaló para dejarla frente a él con las piernas abiertas, abrió la boca y se lanzó a saborearla entre las piernas, él la lengüeteaba, la mordía, le introducía su lengua una y otra vez, la salivaba, le incrustaba los dientes en los pliegues de su genital ardiente, introducía sus dedos, y le abría con ambas manos los pliegues para observar el interior de su vagina, le lanzaba escupo y se la volvía a morder; Lu se estremecía con espasmos en todo su cuerpo tratando de aguantar las oleadas de placer, hasta que el clímax se apoderó de ella en ese momento sin que ella pudiera acabar, él la levantó para hacer que ella se sentara en su polla y la penetró, la tomó de la cadera con ambas manos para alzarla y dejar caer una y otra vez en su erección abultada, y embestirla una y otra vez; Lu se sentía sobre excitada con aquella polla gorda, vieja, erecta que ocupaba todo su espacio interior, hasta que el clímax se esfumó una vez más en ella, en ese momento él la dejó caer hacia el rincón de la cama se subió sobre ella y volvió a entrar en su cuerpo muy duramente, Lu sentía todo el peso de aquel hombre pero el peso no importaba al lado de las grandes envestidas que él le propinaba las que la hacían sentir que le quebrarían la pelvis, pero el resultado fue todo lo contrario, un nuevo clímax la invadió y ella no podía dejar de jadear con todas sus fuerzas para que el pene no dejara de colisionarla, ella estaba en su clímax cuando el se sentó le retiro el miembro le alzo las piernas y se lo introdujo por su estrecho y adolorido ano, el que obligado por tan grande intruso tuvo que ceder en tamaño para satisfacer la urgencia del individuo.
Desde afuera de la casucha oíamos a Lu gritar:

__Más! Más! Más rápido! Fuerte! No te detengas! Quiero más! Más!!__

Los tipos al escuchar, rieron y comentaban:

__ ¿Qué les hará que siempre las hace desesperarse y rogar por más o que se lo haga más rápido?__

Mientras ellos hablaban Nat y Yess estaban exhaustas moviéndose sobre las pollas de los policías que lo único que hacían era darles fuertes palmadas para que ellas los embistiéran con más agilidad en sus pollas.

Segundos después Lu salió, desnuda, agotada, sudada.

Pero eso no le importó a uno de los tipos, el rucio blancuchesco la tomó de espaldas a él por la cintura y caminó con ella hasta la parte delantera de la camioneta, la lanzó adentro de la camioneta a lo largo del asiento, la obligó a quedar boca arriba asiéndola de las piernas, le abrió las piernas y le introdujo su polla semi erecta y la comenzó a embestir ágilmente mientras ella solo cerró los ojos, le abrió bien las piernas y lo dejó que hiciera todo el trabajo solo porque ella ya no podía seguir ningún ritmo, estaba agotada.

Nat ya había sido llevada al interior.

Ella estaba nerviosa al ver al hombre desnudo sentado en la orilla de la cama.

Ella no podía dejar de ver sus rollos colgantes ni sus tatoo, como tampoco podía dejar de mirar aquel miembro levantado.

Él la llamó golpeándose con ambas manos sus piernas gordas,

__Ven preciosa, ven con papi__

Para que ella se acercara y se sentara sobre ellas, Nat se acercó, él la tomó de la cintura, la giró de espaldas a él la sentó en sus piernas para luego obligarla a que se agachara hacia delante con las manos apoyadas en el suelo, mientras él la elevaba desde la cadera, para dejarla colgando con la cabeza abajo y las piernas abiertas en alto, permitiendo que toda su zona genital quedará frente al rostro de él, para dejarla sin poder cerrar las piernas ya que él quería hundir su rostro en aquella intimidad tibia y húmeda, así la mantuvo apoyada sobre su robusto pecho con la cabeza colgando hacía abajo y las piernas elevadas para luego él meter su cabeza entre las piernas de ella, con la idea de olerla y así disfrutar del aroma femenino que él aspiraba con profundos respiros, hasta que comenzó a hundir sus dientes en la tibia y húmeda intimidad de Nat, él la degustaba como si comiera una fruta a punto, aprovechando que ella no podía evitar el contacto de aquella boca que le hacía lo que él quería

A su vez él la sujetaba con un brazo presionando sus nalgas contra su pecho para reprimir los posibles movimientos bruscos de cadera que ella en ocasiones propinaba al sentir las oleadas de placer, él la reprimía para no dejarla moverse bruscamente y la comenzó a guiar para que ella se moviera al ritmo que el le guiaba, mientras la lengua de él entraba lo más profundo que alguien se la haya metido alguna vez, Nat gemía y quería moverse ágilmente, pero él la detenía sosteniéndola con fuerza de la cadera, de repente él con su otra mano le introdujo el dedo por entre sus nalgas hasta lo más profundo de su ano y en un segundo le había metido el puño con los dedos abiertos y la comenzó a embestir, Nat pegó el grito, por la oleada de placer que comenzó a invadirla, él no la dejaba moverse lo suficiente, y la dejó caer sobre sus piernas sin dejar de tenerle metida toda la lengua en la vagina, Nat se convulsionaba de placer y gemía pidiéndole y diciéndole:

__Aaaaaaaaaah!! más! Por favor! no pares! Sigue! Sigue! Más adentroooo!... Muérdeme! Fuerte fuerte! Más fuerte! Muerde!! La mano más adentro!!__

El clímax apenas estaba desapareciendo de su cuerpo, cuando él la soltó suavemente para dejarla apoyada en el suelo de rodillas para que ella hiciera su parte, le degustara su miembro, ella estaba tan agradecida de tan delicioso placer que le acababa de entregar él, que con gusto lo masturbó, aunque lo único que le hubiera gustado era no estar esposada por la espalda para hacérselo mejor, pero las esposas no fueron impedimento para que le hiciera la mejor mamada de su vida!

Él llegó al clímax, en ese momento le soltó toda la leche en la boca, la que Nat no desperdició ni una gota!

Enseguida él se levantó y tomo un cubre ojos de un clavo y se lo puso, la acostó en la cama con las piernas caídas al suelo, luego fue por algo, pero Nat no supo ¿qué?... él volvió se encuclilló frente a ella y le dijo:

__Bebé abre las piernas lo más que puedas y apóyalas en el borde de la cama__

Ella preguntó:

__Así__

__Exacto así__ __Eres una niña muy buena, te mereces un premio por eso__

Comenzó a morderle el clítoris y a succionárselo mientras dos dedos entraban y salían por su ano, debes en cuando peñiscaba sus pezones, de improviso la volteo dejándola perpleja por no ver lo que él le haría o quería, aunque eso la excitaba aún más, le abría con ambas manos sus nalgas e introducirle su lengua y los dedos en la vagina, de repente él puso los dedos como si fuera a lanzar una canica y la comenzó a golpear en el clítoris con un dedo lanzado con fuerza, Nat gemía y se revolcaba en la cama, le introdujo el puño en la vagina y cuando vio que ella estaba lista tomo de un plato un pene hecho de hielo y se lo introdujo por delante y con su miembro la penetró por detrás, mientras ella se sacudía y se revolcaba de placer con el contraste del hielo y la sangre caliente que la invadía en su intimidad.

__Aaaaaa!! No aguanto! Nooo!!

Ella hundía su cabeza en la cama y gritaba hundida en ella

__Fuerte más fuerte! Fuerte! Hazlo fuerte! AAAAAAA!!! Más duro!__

El agua derretida caía al piso, el placer estaba a punto de esfumarse, cuando la volteó y la penetró nuevamente con su miembro embistiéndola con todas sus fuerzas, hasta que el clímax volvió aflorar, ahora ambos empujaban y sudaban, la alzó y la llevó al suelo en donde se quedó sobre ella penetrándola sin detenerse hasta que ambos se corrieron nuevamente juntos. Él le quitó la venda de los ojos y le dijo:

__Bien bebé ya eres toda mía__

La beso ahogándola y sin dejar de mover su miembro dentro de ella, hasta que él sintió que ya estaba nuevamente con su miembro erecto y listo, para seguir con la siguiente clienta, en ese momento la soltó y le dijo.

__Eso es todo bebé__

Nat no quería que la dejara así con un clímax inconcluso

Pero el la ayudó a levantarse del piso le dio un par de nalgadas y la llevó afuera.

Nat aún no daba dos pasos cuando el moreno la lanzó al piso y la penetró, ella aún estaba con la sensación de insatisfacción por el hecho de que el jefe la dejara sin concluir su clímax, así que aprovechó el acoso y no tuvo problema en responder a los movimientos desesperados de aquel moreno que la estaba prácticamente perforando de tan profundas estocadas que le propinaba.

Yess estaba aterrada, no sabía que pensar al ver salir a Nat extenuada, mientras el gordo grasoso levantó su mano indicando que ella se acercara. En ese momento uno de los policías la empujó para que ella caminara hacía aquel hombre de asqueroso.

Aun ella no llegaba al umbral de la puerta cuando fue tomada por el gordo de la cintura, levantada y llevada en hombros al interior de la casucha. Camino al sillón le propinó tres nalgadas mientras trababa ella de zafarse desesperada de los brazos grasosos de aquel tipo. Él la lanzó al sillón diciéndole, preciosa no hagas las cosas difíciles, ya verás que soy un dulce sabroso al que no querrás dejar de degustar cuando nos despidamos.
Ella no pensaba lo mismo, se levanto y trató de huir pero el esfuerzo fue inútil, el la tomo del pelo y la jaló hasta la silla en donde la sentó de un golpe.
__Te quedas ahí! Eres una tonta! Tratando de huir de alguien que solo quiere hacerte gozar de placer__

Él permanecía a espaldas de ella acariciándole su abundante cabello pasando sus dedos tratando de acomodar a lo largo cada fibra, mientras ella movía su cabeza esquivándolo. Cuando él tomó el cabello delicadamente y lo acomodó hacía un lado de un de sus hombros, se agachó suavemente y comenzó a besarla en el cuello, lamer su lóbulo, tras la oreja, mientras una de sus manos jugueteaba con un pezón tenso de miedo; y su otra mano se deslizó bruscamente abriéndose camino para instalarse entre las piernas de ella, las que no dejaba de apretar y subir en el borde de la silla apretándolas contra su cuerpo para cubrir su intimidad de aquella mano intrusa.

__vamos preciosa no te hagas la difícil con daddy, ya verás como lo vas a disfrutar__
Al ver que ella no cedía él decidió buscar un spray eXcite Fly, lo tomó de una repisa lo abrió y le lanzó varios apretones de spray en distintas partes del cuerpo, en ese momento ella se levantó de la silla para evitar que el le lanzara spray en el rostro, porque él la amenazaba haciendo como si le fuera a lanzar un roció en el, pero eso no era lo que el quería, si no desconcentrarla, apenas ella se levantó él le instaló un prolongado roció de spray helado entre las piernas, ella reconoció en ese instante la sensación y al observar el envase supo que era un estimulante sexual femenino el que acaba de aplicarle entre las piernas, en ese momento él la miró

__ ¿Y bien? ¿Ya sabes lo que te he rociado?__

Desde ese momento se quedó más tranquila al pensar que cualquier delincuente violador no le rocía a su víctima un estimulante vaginal, el que comenzaba a surtir efecto atrayendo la sangre entre sus piernas para que con cualquier roce se produjeran las más deliciosas sensaciones.
Él se acercó la jaló del cabello suavemente hacía atrás metió dos dedos en la húmeda vagina mientras ella era besada ahogándola mientras se movía jadeante desesperada empujando contra esos dos dedos curiosos, él retiró su mano de su cabello para apretarla de sus nalgas contra su verga erecta, ella hundía su cabeza en el hombro de él, al mismo instante que él la alzó para dejarla que lo rodeara con sus muslos y así propinarle brutales penetradas, los gritos de satisfacción se oían hasta afuera.
Se sentó en la silla sin retirar su pene, ella aprovechó de auto envestirse profundas penetradas suplicándole a él que la ayudara que no se detuviera.

Sin que ella acabara su corrida él la empujó hacia atrás dejándola sostenida de las piernas abiertas y comenzó a lamerla, morderla, y chuparle la intimidad que se ofrecía ante él mientras la sostenía con las piernas abiertas jadeando de excitación.
Apenas la excitación acabó en ella él la penetró suavemente y comenzó a meter y a sacar su verga muy suavemente mientras le peñiscaba el clítoris y los pezones. Acariciaba su vientre, debes en cuando empujaba su verga empujando fuerte el recto sin llegar a penetrar más que el glande, para volver a la húmeda y ardiente vagina palpitando desesperadamente por ser embestida nuevamente, él no la penetraba agresivamente esto la desesperaba y la excitaba aun más, mientras ella gritaba desesperada:
___Aahhhh ahhhh ahhhh mássss por favor mássss! Metelo meeetelo!! Fueeerteee!!___

En el mismo instante la dejó caer al suelo, la jalo de la cintura para dejarla en posición perrito apuntó su pene y lo incrustó en aquella entrada aun semi cerrada, el grito fue enorme, no de dolor de excitación al sentir aquella verga entrar golpeando con fuerza hacía el interior mientas le propinaba de nalgadas y la jalaba contra él de las caderas moviéndose hacia entro, fuera, arriba, abajo. L a excitación volvió a perderse por lo que la penetró por la vagina y comenzó a embestir nuevamente, duro y suave duro y suave por largos minutos no se detuvo, hasta que ella estaba agotada, la jaló de cabello y la obligó apoyarse en el dorso de él a espaldas del, y prosiguió embistiendo, ella estaba rendida apoyada el él mientras él seguía con el mismo ritmo, le besaba el cuello le mordía el lóbulo de la oreja apretaba sus pechos y el vientre se lo apretaba contra él bajaba con su mano hasta la humedad metiéndole los dedos y el puño a medida que pasó el tiempo, ella solo jadeaba de placer que aumentaba segundo a segundo, repentinamente le retiró todo haciéndola agacharse para que le tragara toda la verga
la que no tenía ningún indicio en querer correrse más bien todo lo contrario estaba flácida, pero aun así enorme… ella se la lamía, mordía, chupaba y atoraba en su garganta… la misma no tenía indicios de querer eructarse.
Después de 5 minutos aquel pene no sufrió cambio alguno, por lo que él le pidió a ella que se recostara en la cama, él se acomodó sobre ella y r fuerte. A él eso lo excitaba meterlo con brutalidad mientras ella no se excitaba pero cuando ella estaba en el clímax la hacía sufrir manteniéndose inerte mientras ella le suplicaba que la violentara sexualmente aprovechando aquel clímax que la volvía loca!
Ella se fue dos veces, él se sentó y comenzó nuevamente a meterlo y a sacarlo mientras sentado observaba como se lo introducía y se lo alternaba entre ambas entradas.
Al sentir nuevamente la excitación de ella se lo retiró y le dejó el dedo introducido por la entrada de atrás ella jadeaba eso a él lo excitó por lo que la sentó el se puso de rodillas y le eyaculó haciendo que tragara hasta la última gota de semen muy líquido,
Ella seguía excitada pero luego de hacer que ella tragara la besó le escupió en la boca y le dijo ya está baby, ahora puedes ir con tus amiguitas que te esperan haciendo que se levantara, le lanzó la ropa y la hizo salir de aquella casucha.

Tres de la madrugada y recién nos quitaron las esposas para que nos vistieramos frente a ellos, nos lanzaron la ropa, luego nos guiaron a la patrulla y antes de dejarnos subir a ella nos volvieron a esposar
Al llegar a la comisaría nos dijeron:
__Les labantaremos una multa por infracción al orden público, para que se puedan ir a su casa deberán pagar la multa antes, y debe ser en efectivo__

En ese momento no teniamos efectivo.
Lu recordó el celular de uno de los chicos y lo llamó para que viniera a pagar nuestra fianza.

Jared no puso ningún incoveniente en pagar la multa, pero tuvo curiosodad por saber el motivo de nuestro arresto, Lu le contó brevemente por el celular el motivo,

Jared al escuchar la razón casi se cae de potito de la impresión!

martes, 16 de junio de 2009

...

Obviamente eran nuestros vecinos, los cuales se habían levanto con una erección sumamante grande y simplemente subieron a nuestro apartamento.
Al ver esos miembros apuntando a nuestra cara, los metimos en nuestra boca mientras jugabamos con sus bolas y rozando el inicio de sus anos con la punta de nuestros dedos, ellos sin contenerse empezaron con movimientos pélvicos y empujando nuestra cabeza hasta la raíz de sus miembros.

Decidimos hacerlos pagar por habernos despertado, así que cuando estaban a punto de correrse en nuestras bocas nos quitamos y tuvieron que retener el semen que ya se asomaba en la punta de sus penes.

Hicimos que se sentaran en una silla, y cuando ya estaban ahí les atamos las manos hacias atrás... cada uno frente a su hombre le mamó hasta hacer que brincara su pene y quisiera explotar, les vendamos los ojos para que no pudieran ver lo que hacíamos y entonces nos cambiamos de lugar, yo con Shannon, Yess con Jared y Nati con Tomo, ellos no sabían lo que hacíamos, así que eran experiencias nuevas... Nati le bailaba suavemente en la punta del pene mientras lo rozaba con su vagina y el gemía por no poder tocar... Yess por su parte quería arrancar el pene de Jared con su boca y sus manos mientras este dejaba escapar muestras de líquido en su boca, y yo me cogía suavemente a Shannon mientras alternaba dándole una mamada. Las tres nos sentamos en sus grandes y sabrosos penes frente a ellos y mientras los besabamos les quitabamos la venda... la impresión que se llevaron fue grande y antes de que dijeran una sola palabra los seguíamos besando.

Las sillas hacían fuertes ruidos en el piso por la desesperación de soltarse y poder poseernos, hasta que los soltamos y eran como bestias en celo, nos ataron con las piernas abiertas y las manos también, quedando nuestro culo y vagina a su disposición, una al lado de otra en la enorme cama, cada uno de ellos fue pasando por nosotras, recuerdo que Jared fue el primero, se encargó de lubricarnos bien con su lengua para que ellos simplemente gozaron fácilmente, Shannon ohh no se como hizo pero mientras nos daba placer en la vagina con un consolador de 35 cm introdujo se pene erecto en nuestro culo, y Tomo que era el que tenía el pene mas grande y grueso, se encargó de soltarnos para ponernos de 4 y darnos una buena dósis de verga... era inmensa y llena de venitas que le recorrian todo el hermos miembro... esta demás decir que nosotras estábamos excitadas, que nos corriamos seguidos y que los gritos que salían de lo mas profundo de nuestro cuerpo podrían escucharse a varios metros de distancia, aún con el sonido del mar.

Volvimos cada una con el hombre que cogiamos de costumbre... Jess en la cama, Naty en la alfombra y yo en el balcón en un sillón de playa ancho. Por supuestos ellos se habían corrido mientras hacían el ritual de tres hombres atacando a sus vecinas, pero aun tenian mas, era como si no hubiesen descargado nada y cada uno en su lugar nnos daba placer, no nos dieron chance de demostrar nuestro lesbianismo... nuestras vagina brincando por la excitación y lubricadas por saliva y por nuestros orgamos pedían sus penes a gritos, nos cogieron, nos dominaron y llenaron nuestro culo, vagina, cuerpo y boca de espeso semen que salía por doquier, quedamos complacidas por esa mañana... poco a poco fue amaneciendo y cuando ya nuestros sexos estaban hinchados y todos exhaustos, nos despedimos con un "hasta pronto", y desnudas fuimos nuevamente a nuestra cama mientras ellos bajaban por el balcón a su apartamento...

domingo, 14 de junio de 2009

Despierto a eso de las 3 de la mañana por culpa del hielo que me comienza a invadir,
Abro los ojos y noto que la habitación está totalmente a oscuras,
es raro porque no recuerdo que alguien haya apagado la luz, y mí cuerpo se comienza a helar a cada segundo más,
trato de voltearme pero topo con alguien frente a mí y también siento a alguien detrás, de repente recuerdo que son Lu y Nat y que nos quedamos dormidas las tres al instante sobre la cama y tapadas solamente por una sábana.
Al no poder voltearme para ninguno de los dos lados me siento para coger la cobija que debería estar por lo pies de la cama, pero recuerdo que se quedó en el suelo,
En ese momento intento levantarme para poder salir de la cama e ir en busca de la cobija cuando las dos princesas se acomodan una con otra para seguir durmiendo.
Eso es lo que io creo porque en la oscuridad no noto nada, hasta que comienzan las ricitas y las palmadas y ahí me doy cuenta que las dos quieren empezar el juego de nuevo,
Así que me apresuro busco la cobija con el tacto de las manos hasta que la encuentro y la jalo para lanzarla sobre la cama, me tiro en ella y comienzo a jugar con ellas bajo la cobija,
Mientras empezamos el juego de las palmaditas y los mordiscos y las caricias íntimas, se prende una linterna bajo la cobija y las tres gritamos nos miramos y bajamos la mirada hasta nuestros pies,
Nuestro impacto se hace risa, nos encontramos con tres pares de piernas y tres hermosos y bien formados miembros varoniles colgantes ansiosos de ser acariciados y desgastados por nuestras bocas,
En ese momento sin asomarnos por fuera de la cobijas y solamente alumbradas por aquella linterna nos acercamos aquellos apetecibles trozos de carne para degustarlos….
…Continúa ¿quién?


.

jueves, 11 de junio de 2009

Noveno mes de matrimonio...

el martes cumplimos 9 meses de matrimonio... aun no lo creo!

les tenia una sorprecita, pero como a una se la raptaron para hacerles cositas
ricas por otro lado, la sorprecita va ahora que estamos juntas :D... Yes tu vas primero porque Lu ya tuvo suficiente, ademas nos hizo esperar...

Lu tu al rincon mientras con Yes nos damos amor...mmm Lu no te enojes, hay Naty para las dos jajaja... ok...

Yes, quieres un baile previo o vamos ya a la cama...
Lu esta en la esquina de la habitacion mirando con cara de desolacion absoluta, pero ya le tocara su turno... como Yes me perdio mi pantaleta violeta preferida en su "noche de inocencia" lamentablemente no llevo nada puesto, pero tengo el sosten.
Yes se acerca y toma mi cara para besarme, un beso largo, lleno de pasion. Nuestras lenguas juegan, mis dientes muerden sus labios... sus labios bajan por mi cuello, me da pequeños mordiscos, eso me exita demaciado (siempre que vega de una persona que quiero) mis mano viajan hasta sus senos,saco su sosten y los tomo para mi, mis manos se apoderan de ellos, sus pezones estan dueros y erectos, tal como me gustan. Me libero de su boca para poder besar sus pezones, pequeños temblores estremesen el cuerpo de Yes cada vez que mi lengua roza unos de sus pezones, sus manos recorren mi cuerpo, libera mis senos de la prision que ejerse mi sosten sobre ellos y los toma con pasion en sus manos para hacer lo mismo que yo.
comieza a bajar su boca hasta mis senos, su lengua lame mis pezones los que ya estan duros como los de ella...
Lu esta gimiendo en la esquina, se esta masturbando, exitada por lo que estamos haciendo.
eso hace que sienta mas calor, beso a Yes con fuerza, fucionando nustras bocas en una. una de mis manos baja hasta su sexo, comienzo a acariciarlo, suavemente...
Yes me toma del trasero y me lleva a la cama, el punto de exitancion maximo ya llego... mientras Lu suelta gritos, acabo recien, esta jadeante en la esquina...
Yes se monta sobre mi y comieza a besar mi cuerpo, se apodera de mis senos, muerde mis pezones. yo acaricio su espalda, sus nalgas... me giro para montarla, hago los mismo que ella... la beso con locura, marcando su cuerpo, reclamandolo... comienzo a bajar y separo sus piernas, su sexo brillante esta frente a mi, pidiendo ser acarciado, no pierdo tiempo y lo beso, muevo mi lengua sobre su clitoris, lento y rapido... suave y duro... la penetro con mi lengua... mi sexo pide lo mismo...
Lu sigue en la esquina masturbandose... ya se a corrido dos veces... lamento iterrumpirla pero tengo que hacerlo, le pido que me de el miembro de goma mas grande que tenemos... se acerco para darmelo, pero antes nos besamos...
la respiracion de Yes es superficial, vuelvo a apoderarme de su sexo, mi boca lo reclama, masajeo su clitoris con mi lengua, la penetro con uno de mis dedos y lo muevo mientras mi lengua no para de darle placer, Yes comienza a gemir y retorserce en la cama, antes de que acabe la penetro con el enorme pene sin despegar mi lengua de su clitoris... siento las contracciones y sus piernas se cierran alrededor de mi cuello apretando mi cabeza contra su sexo, su cuerpo salta por los espasmos que le provoca el orgasmo, sus genidos se trasforman en gritos que se mezclan con los de Lu que ya se a corrido por 3ra vez en la noche...
dejo que Yes se calme, pero no retiro el pene... comienzo a besarla nuevamente subiendo por su cuerpo hasta llegar a su boca, la beso delicadamete, su respiracion aun es superficial... le pido a Lu que me pase el jugete doble... en su cara veo que quiere unirse... pero aun no jajajaja que malas :P...
Yes se saca el otro jugete... y me monta... otra vez comienza el juego... Yes me besa el cuerpo y mueve sus caderas sobre las mias... me pide el dildo doble y prosede a penetrarnos... estos jugetes dobles son lo mejor que existe! comenzamos a movernos primero lento, pero a medida que avanzamos lo hacemos mas rapido. el jugete se pierde entre nuestros sexos, nos acercamos para poder besarnos, toco su cuerpo con lujuria y ella hace lo mismo... toma mi centro y comineza a masajear mi clitoris con su mano, sin parar de movernos, siento como se acomula el orgasmo dentro de mi, mis pezones se ponen duros, mi respiracion se hace rapida... no puedo evitar gritar, grito el nombre de Yes, quien cada vez se mueve mas fuerte y frota su mano sobre mi clitoris con mas energia...
el orgasmo explota dentro de mi!... mi cuerpo salta y tiembla entero mientras yes esta a punto de correrse. Lu no soporta mas vernos y se une comienza a masturbar a Yes y a mi me toca los pezones... los aprieta entre sus dedos. Yes se corre por segunda vez, sus gritos hacen que las ventanas tiemblen... nos besamos las tres acariciandonos, demostrandonos todo el amor que sentimos.
Ahora queda Lu, con Yes nos encargamos de su cuerpo, lo besamos entero... desde los pies hasta la cabeza... yo me quedo entre sus muslos, besando su sexo lamiendolo todo, haciendola gemir de placer. Yes se encarga de sus senos, los que besa y muerde, sus bocan se unen en un beso apasionado y me exito aun mas al verlas.
pido a Yes que me de el pene de goma... lentamente comienzo a penetrar a Lu, mi lengua no se separa de su clitoris, introdisco todo el dildo en su sexo y lo muevo lentamente, luego mas rapido y mas duro.
Yes se separa de Lu, toma el jugete doble y a hasta mi... me penetra con el y ella hace mismo, comienza a moverse rapido gimiendo... estamos las tres unidas en el sexo.
hacemos el amor las tres al mismo tiempo, con cada embestida gritamos que nos amamos,
las tres estamos en el extasis maximo, a punto de corrernos... cuando de la ventana se escuchan risitas, eso no nos detiene seguimos haciendo el amor, gritando nuestros nombres hasta que nos corremos las tres juntas... espasmos, contracciones... gemidos y gritos todos se mezcla en el aire...
¿aplausos?... desde de la ventana las risitas se mezclan con aplausos.
tres hombres semidesnudos salen detras de las cortinas... nuestros vecinos.
de seguro nos escucharon haciendo el amor y subieron a nuestro balcon, siempre hacen lo mismo...
como es costumbre se acercaron a nosotras en boxers... sus penes erectos listo para penetrarnos.
Tomo saca a Yes de mi lado y la lleva hasta la pared...
Jared se sube a la cama y comienza a besar a Lu, tocando su cuerpo, apoderandose de el.
yo siento que alguien me toma de las caderas y me penetra sin mas... Shannon. me levanto un poco para tocar su cuerpo, sus brazos fuertes, marcados por musculos gruesos, igual que su pene. Shannon se saca de la cama y me deja en el piso, se pone sobre mi y me penetra con rudeza. con movimientos fuertes hace que mi cuerpo llege al extremo de las sensaciones... me giro y lo monto sus manos se dirigen hasta mis senos que saltan por el movimoento, su boca se acerca a ellos y muerde mis pezones con fuerza, me provoca dolor, pero todo se mezcla con el plaser y pido que lo haga nuevamente, sigue mordiendo mis pezones, turnadolos... luego se apodera de mi boca, nuestras lenguas se juntan bailando dentro de nuestras bocas. sus manos van hasta mis caderas y las mueve con fuerza, el roce de su pene dentro de mi se hace mas duro.
por un momento veo a Lu que esta en la cama con Jared, sus cuerpos siendo uno, el embistiendola con fuerza, ella besando su pecho... al fondo de la habiatacion se sienten los gemidos de Yes, no logro verla pero puedo imaginar su cuerpo entrelazado con el de Tomo, haciendola acabar una y otra vez...
pensando en mis esposas, sintiendo el gran pene de Shannon dentro de mi, su boca sobre mi cuerpo me corro. mis contracciones aprietan el miembro de Shannon... pero eso no lo detiene, sigue penetrandome por mas tiempo...

cuando tengo mis tercer orgasmo Shannon se corre junto a mi.

los chicos terminaron su trabajo y nos dejaron... con Yes nos unimos a Lu que esta en la cama, sus piernas aun separadas, sus labios hinchados. cada ves que tenemos sexo con nuetros vecinos terminamos cansadas y adoloridas, pero todo eso vale la pena.
mis pezones estan sencibles, rojos he hinchasdos. Yes y Lu los tienen de la misma forma. nuestros sexos inflamados y adoloridos...
nos recostamos las tres a descansar... no tenemos fuerza para una ducha.
desde afuera se escuchan las risas de los vecinos... felices de poseernos, de acabar dentro de nosotras, de marcarnos con su semen.

Las tres cerramos los ojos, por ahora solo queremos dormir.
9 meses de matrimonio,celebrados con sexo puro y duro... gracias dios por esto...
¡las amo!... luego de eso me dormi...






iap eso era ... las amo mis cosas hermosas!

lunes, 19 de enero de 2009

CAMINO A LAS MONTAÑAS...

Todo sucedió el fin de semana anterior en que decidí olvidarme del trabajo y la rutina y pensé que sería bueno conducir sin rumbo alguno al pie de las montañas de Colorado...
... fue un sábado por la tarde, subí a mi geep, subí algunas cervezas para bebe de camino y solo un abrigo por aquello del frío, aunque dudosamente haría ya que ese día hacían 30°, pero la ropa que llevaba puesta era sumamente ligera, un top y unos short de mezclilla.

Era cautivamente la vista que rodeaba la carretera, de ambos lados no habían mas que montañas, algunos animales que de pronto aparecían corriendo por las laderas y maravillosa flora. Los campos verdes se extendían hasta el horizonte, y en más de dos horas de haber conducido solo había topado con dos furgones que regresaban de Kansas.

Hacia las 17 hrs, el sol comenzaba a ocultarse sobre el horizonte, había bebido al menos 6 cervezas ya y al ritmo de la música cantaba en mi auto... de pronto el motor comenzó a tirar un poco de humo por lo que me detuve al lado de la carretera. No sé mucho de autos, así que olvidé ponerle agua al carburador y se había recalentado el motor por lo que no podía continuar, también había olvidado cargar el tanque del combustible, lo que me quedaba me permitiría conducir al menos 10 minutos pero no podría regresar a casa.

No tenía cobertura y estaba a cientos de kilómetros de cualquier ciudad, saqué una manta que tenía en el asientro trasero del auto, la puse sobre el motor y me acosté pensando que podía hacer, las primeras estrellas salían, no sé en que momento me quedé dormida... de pronto unas luces muy fuertes me hicieron despertar, frente a mi auto había parqueado un camión, y dos tipos estaban a mi lado, al verlos me asusté y me senté rápidamente. Eran altos, uno era moreno y llevaba un overol de mezclilla sin camisa, el otro era rubio, llevaba un traje azul, como un kimono de plomero, ambos tenían el cabello largo y sus brazos tatuados. Me dijeron que no sintiera miedo, se habían detenido a ver si necesitaba ayuda, el rubio se llamaba Mark, y el moreno Steve... me pidieron que les mostrara el motor, entonces bajé, al pasar por detras de ellos no pude evitar mirar su trasero, era grande y parecía apretado, sus espaldas musculosas y grandes piernas...
Frente al auto, abrí la tapa del motor, y en el momento en que me agaché para mostrarlo, sentí como las manos de ambos abrieron cada una de mis piernas.... vi que Steve sacaba una cuchilla de su bolsillo y me asusté mucho mas, comencé a llorar y el acercó su cuchilla a mi cara y gritando dijo "calla maldita perra!", pasó su lengua por mi cara, con la cuchilla rompió mi short quedando descubierto un pequeño hilo color blanco... mientras Steve se pasó para adelante, se sentó en la tapa del geep, Mark ya estaba agachado pasando sus dedos por mis nalgas, me excité, y rápidamente mi ropa interior se humedeció. Steve había alcanzado las cervezas que aún quedaban en el auto... "te gusta la cerveza maldita perra?", no quería contestar, "responde te he hecho una pregunta", -sí me gusta, la agarró y la roció sobre su pene erecto "ahora pruébala de esta manera", agarró mi boca y la puso sobre su pene, un pene largo, grueso y venoso entró en mi boca, Steve empujaba mi cabeza con fuerza y yo gritaba de placer, detrás de mi, Mark notó cuan excitaba estaba, mi vagina palpitaba en la punta de sus dedos, con la lengua intentaba correr mi hilo, y cada vez que sentía su lengua caliente dentro de mi, me estremecía. Desesperadamente saqué el pene de Steve de mi boca, me volví hacia Mark, dejando a la merced de Steve mi culo, quedé asombrada de ver el bulto en el kimono de Mark... un pene tan grande como el de Steve, pero mucho mas grueso, tomé la cuchilla que aun seguia en sus manos y con la misma rompí su traje, un pene enorme saltó a mi vista, el cual metí a mi boca como desesperada para después darme vuelta y meterlo en mi vagina.
Steve bajó del auto, tomó la sábana que tenía y la colocó sobre el pasto, me subió al rededor de su cintura introduciendo su pene en mi vagina, se acostó y quedé sobre el, el placer que sentía era indescriptible y justo cuando estaba en el climax de mi orgasmo, Mark sin previo avisó me penetró por detrás, quedando sumamente a merced de ambos y la presión que sentía me hacía gritar, llorar, morder, quería sentirlos a ambos muy dentro de mi, me cogían duro, sin compasión... ummm si era lo mejor que había experimentado, tomaban mis nalgas y las golpeaban, otro orgasmo, los fluídos de mi cuerpo llenaban los penes de ambos, empecé a gritar de nuevo y sentí como ellos descargaban en mi su semen, no dejaba de salir... era caliente y fuerte, podía sentir la presión con que salía... exhausta dejé escapar el ultimo grito de placer y ellos quedaron tendidos a mi lado.
Yo no tenía más ropa para cubrirme excepto mi abrigo, ellos tampoco... no recuerdo como, pero después de unas cervezas, subieron mi auto al furgón, subimos a la cabina y me llevaron a casa, llegué ya de madrugada, cubierta con la sábana a mi apartamento, intercabiamos números y justo ahora deseo escapar nuevamente de la rutina por la carretera de Colorado...

viernes, 9 de enero de 2009

4to mes de matrimonio...

Hoy se cumplen 4 meses desde nuestro matrimonio, 4 felices meses
de sexo sin control y orgías... muchas orgías ( XD ).

Como hoy es un día especial debemos hacer algo especial,
lamentablemente Yess esta castigada por querer tomar de la leche de Jared, cosa que esta prohibida, desde hoy pongo como norma que nadie tome la leche de las parejas de las demás... para que nadie sea castigada en el futuro. La única excepción sera el que uno de el permiso para que la otra tome leche... XD... o haga lo que desee con la pareja.

Para evitar problemas, Yess te amarrare a una silla, así cumpliras tu condena de mirar sin poder hacer nada (jujuju), mientras que con Lu hacemos cosas ricas...

Lu, obvio con su conjunto absolutamente sexy de encaje negro, chiquito, empieza a bailar para mi, mientras a Yess se le transforma la cara, ¿deseo, celos?, no se, pero su cara esta desforme XD... buem sigo con Lu mientras ella baila yo tranquilamente la acaricio y beso, muy lento, y ella por su parte comienza a quitar mi ropa interior lentamente, primero el brasier, besa mi senos, todo al ritmo de la música, cada vez que hace esto logra que me excité facilmente. Luego yo hago los mismo y le quito su brasier con un poco mas de euforia, no lo puedo controlar, porque ahora si que estoy exitada. Ella continua besando mi cuerpo bajan hasta llegar a mi pelvis, suavemente quita mi pequeña tanga de color violeta, y besa mi sexo con pasión. De una forma algo violenta la llevo a la cama y me monto sobre ella, la beso y acaricio con lujuria, mis manos recorren su cuerpo hasta llegar a su sexo, preparado para la acción, acaricio con suaves masajes su clítoris y su respiracion se acentúa hasta llegar a gemidos de placer, hasta que siento las contracciones de su orgasmo.
Lu se prepara para someterme, busca un consolador, al ver su tamaño me sorprendo y a la vez éxito aun mas, sin previo aviso introduce el miembro de goma en mi vagina, fue imposible contener los gemidos que siguieron a eso, los orgasmos pasaron uno tras otro hasta que ya no puede mas y le pedí que se detuviera, ahora era su turno de probar el gran miembro de goma.
La preparo un poco, la beso y acaricio como siempre lo hago antes de penetrarla, luego con movimientos lentos paso el miembro de goma por su sexo hasta penetrarla, comienzo con lentos movimientos y luego salvajemente la penetro una y otra vez, sus gritos de placer no cesaron. seguimos en con esta rutina casi toda la noche... penetrandonos las dos a las vez para sentir aun mas exitacion y placer.
Yess estuvo de observadora toda la noche, pidiendo por favor que la dejáramos participar, con Lu decidimos dejarla pero solo siendo sometida salvajemente a nuestras manos. La amarramos en la cama, la besamos completamente, quedandonos fijas por mucho rato besando sus senos, mientras ella nos masturbaba. después de eso decidimos que era tiempo de que probara los monstruosos miembros de goma. Mientras Lu la penetraba, yo la masturbaba, luego la penetramos las dos, sus gemidos de seguro se escuchaban en la calle. Yess quedo sin aliento luego de esa sesión de sexo... pero claramente las tres queríamos penes de verdad, así que llamamos a los chicos, llegaron a los 5 minutos, nos cojieron salvajemente, como normalmete lo hacían, haciendo que nuestros gemidos sonaran como una sinfonía de placer. Terminamos cuando el sol salia nuevamente, ya sin aliento.


Otro día de celebración, otro mes juntas, el amor que nos une cada vez se hace mas fuerte, y el sexo cada vez es mejor...



Las amo chicas!!!



Naty...

viernes, 21 de noviembre de 2008

Santiago y Natasha

A la mañana siguiente y como todos los días Yesenia y Lucy se levantaron a las 5 de la mañana para hacer los deberes de la casa… fueron al corral de las gallinas, tomaron los huevos unos para el desayuno y otros para venderlos en el almacén de la señora Berta, Sebastián ordeño las vacas, también para el desayuno, Santiago por su parte alimento y limpio a los animales, para luego salir a dar su paseo diario, solo que esta vez tenia algo mas en mente.
La noche anterior para Santiago había sido mágica, tener a Natacha cerca de el había sido sin duda un sueño cumplido, había imaginado como seria tener el cuerpo de Natacha cerca, pero lo que paso en la noche fue mejor de lo que el podía pensar. Estaba decidido a hacer lo que fuese posible para estar con ella, partiendo por cumplir su promesa de enseñarle a montar un caballo, así que esa mañana no se dirigió hasta el arroyo donde Natacha iba a buscar agua todos los días, fue directo a buscarla a su casa. Una vez allí espero a que Natacha saliera, para no despertar las sospechas de la mama de Natacha, quien no deseaba que su hija se comprometiera con nadie a tan temprana edad, ya que para ella Natacha tenia todo el potencial para ir a la universidad y luego pensar en el comprometerse.
Natacha salió a la hora de siempre de su casa para ir a al arroyo, su sorpresa fue grande cuando vio que Santiago la esperaba afuera, sentado en la escalera del porche de su casa, se quedo paralizada en en frente aquel hombre por el cual estaba comenzando a sentir cosas.
Santiago: (con una gran sonrisa) ¡Hola Naty!
Natacha: hola Santi, ¿Qué haces aquí?
Santiago: ¿se te olvido que tenemos una cita?, prometí que te enseñaría a montar un caballo y aquí estoy.
Natacha: no pensé que hablabas en serio…
Santiago: estas preparada para una nueva clase, o ¿la dejamos para otro día?
Natacha: aaaaaaaaaa… si puede ser- ahora – amm, solo deja que cierro la puerta y nos vamos.
Santiago no podía dejar de mirarla, al ayudar a Naty a subir a su caballo, el vestido subió hasta sus muslos dejándolos expuestos a su vista.
Naty: Santiago te pasa algo?
Santiago sin poder decir una palabra subió al caballo tras ella y la rodeó con sus brazos para que llevara las riendas. Natacha tenía muchos motivos para sentirse nerviosa, su madre no sabía que había salido a cabalgar a solas con un chico y mayor que ella, sus amigas no sabían nada de lo que estaba haciendo y sintiendo por Santiago y la principal razón era que le encantaba estar tan cerca de Santiago.
Santiago: (hablando cera de su oído), no debes demostrarle temor al caballo y estar muy segura de ti, si quieres que vaya en una dirección entonces debes jalar la rienda a ese lado y así sucesivamente, si quieres que se detenga tiras de las riendas cuidadosamente, y si lo que quieres es velocidad, entonces debes hacer un sonido para alentarlo a que corra y golpear suavemente su cola...
Naty: comprendo... Santi, no debería haber otro caballo?
Santiago: No, no ahora que apenas estas aprendiendo, puede ser peligroso y no quiero que te pase nada. Cuando aprendas, podrás montarlo tu sola. O acaso te molesta que este detrás de ti?
Naty: tienes razón... no me molesta! (ella se estaba sintiendo excitada de sentir su cuerpo y no podría detenerse si se dejaba llevar), era solo una pregunta. Santi, podrías tomarme mas fuerte? No quiero caer.
Santiago: estas segura?
Naty: si, y tomó las manos de Santiago y las puso bajo sus firmes pechos...
Santiago no pude evitar imaginar miles de cosas y por su mente pasaban las imágenes mas ardientes de Natacha, inmediatamente se excitó, cosa que Naty descubrió al instante... Santiago detuvo el caballo, le dio la mano a Naty para ayudarla a bajar y se retiró al lado de un gran árbol.
Naty: Santi, qué pasa? Porqué esta reacción?
Santi: (que era un caballero se sentía apenado por lo sucedido), Naty, yo me siento muy mal por lo que acaba de suceder.
Natasha: (acercándose a el por detrás, lo abrazó y una de sus manos bajaba por las caderas de Santi, mientras la otra acariciaba su pecho), no debes sentirte mal, me agrada mucho tu compañía, y lo que acaba de pasar, yo lo deseaba, solo demuestras tu hombría y yo.... siento cosas que no había sentido antes.
Santiago se volvió hacia a ella y apretándola contra su pecho la beso apasionadamente, ambos se dejaron llevar hasta caer sobre la suave e inquietante hierba, Santiago nunca antes había estado con una mujer sexualmente y Naty tampoco. Santiago estaba sumamente excitado y su pene parecía que se saldría de sus jeans apretados, Natacha por su parte había estallado en un caluroso temblor que recorría todo su cuerpo, no podía ocultar mas lo que Santiago la hacía sentir y se estremecía en sus brazos, había olvidado que había estado enamorada de Sebastián, y simplemente se dejaba llevar por la emoción del momento. Se besaban apasionadamente mientras la mano de Santi se deslizaba suavemente por debajo de su vestido, llegando tímidamente hasta el sexo de Naty y pudiendo sentir una tibia humedad que emanaba de el...
Naty: Santi, no te detengas, no importa lo que pase, no te detengas. – Eran las palabras de Natasha mientras gemía sintiendo las fuertes manos de Santiago recorriendo su cuerpo.
Santiago convertido en una bestia salvaje, al escuchar las palabras de Naty, rasgó su vestido con una fuerza comprensible para poder besar y lamer sus hermosos pechos, hacía rato Santiago se había librado de sus pantalones quedando totalmente desnudo ya que no acostumbraba a usar ropa interior. Su pene totalmente erecto estaba completamente húmedo y erecto solo deseando poder entrar en el cuerpo de Naty o al menos rozar su piel con el, por lo que Santi se acercó a ella y la cubrió completamente por detrás sin penetrarla solo dejando que sus piernas sintieran su gran pene caliente y humedecido, Natasha deseaba sentirlo dentro de su vagina, por lo que ella misma quitó su ropa interior arrojándola al lago, se hacía hacia atrás para sentirlo mucho mas cerca, con sus manos intentaba acercar el pene de Santiago lo mas posible o su vagina, Natasha estaba teniendo un orgasmo, por lo que decidió acostar a Santi y dominarlo, tomó sus manos y las tiró hacia atrás mientras se sentó sobre el y como si fuese una experta, llevó hasta su boca el pene de Santiago y empezó a lamerlo suavemente y salvaje a la vez, lo sacaba para masturbarlo y sus ojos se llenaban parecian dos luceros al verse tan complacida y ver a Santiago gozando de las cosas que le hacía. Volvió a meterlo a su boca, hasta el fondo completamente, Santiago intentaba hablarle pero ella poniendo sus dedos en su boca lo hacía callar, Santiago estaba resistiendo lo mas que podía, bajó una de sus manos lentamente para apoderarse del culo de Naty, lo apretaba muy fuerte y sus dedos escurridizos viajaron hasta su vagina, que al sentirla tan mojada no pudo soportar más lo que provocó que terminara dentro de los labios de Natasha... ambos en un grito de placer no dijeron mas nada y solo se acostaron uno al lado del otro sobre la hierba... Minutos más tarde...
Santiago: Naty, jamás había hecho algo así con nadie... ha sido la mejor experiencia de mi vida.
Naty: Sabrás que jamás había hecho algo así tampoco... perdí la noción del tiempo pero creo que hemos tardado mucho. Debo regresar a mi casa.
Santiago: Es cierto, en casa deben estar buscándome o preocupados por mi, muy preocupados. Tengo entendido que Lucy debía ir al médico y no se irá hasta que yo regrese.
Naty: es mejor que nos vayamos, pero no podemos llegar juntos...
Santi: tranquila, te encaminaré de regreso y te dejaré muy cerca de tu casa, y que harás con ese vestido así?
Naty: Eso no es problema, sabré que inventarle a mi madre, hay muchas cercas por aquí asi que será fácil... Santi, quiero pedirte (interrumpida por Santiago)
Santiago: shhh, no digas nada, se lo que vas a pedirme, soy un cabellero y más importante tu me gustas mucho, y no haría nunca nada que pueda dañarte. Todo seguirá como hasta ahora, sin sospechas de nada...
Naty: gracias... seguirás enseñándome a cabalgar?
Santiago: siempre que tu lo quieras... fueron las únicas palabras que se dijeron durante el camino.

Naty llegó a su casa donde su madre ya terminaba con sus deberes, no se sorprendió de que su hija no estuviera porque salía cada mañana a la misma hora... En casa de Santiago todo transcurría normal, excepto que todos estaban preocupados por el ya que el paseo de este día fue mas prolongado que el del día anterior y en la cara Santiago reflejaba cansancio y a la vez satisfacción y felicidad...

miércoles, 29 de octubre de 2008

TERCERA HISTORIA

Era 1937, y Natasha a sus 15 años solo pensaba en el chico que vivía a dos kilómetros de su casa.
Él un muchacho de 19 años (Sebastián)… que soñaba con alistarse en las fuerzas militares apenas cumpliera los 21 años.
Mientras esperaba para cumplir la edad establecida por ley y así alistarse, se encargaba con su hermano mayor (Santiago) de 21 años… de su cosecha, y de mantener económicamente el hogar que su padre les había dejado después de morir.
Por su parte su madre y sus dos hermanas menores Lucy 15 años y Yesenia 14 años se encargaban de manera compartida en hacer el aseo en la casa y ayudaban a su madre en la cocina. Aunque la labor más importante que ellas tres realizaban y que les permitía obtener un ingreso extra, era la hechura y costura de ropa, para la clientela del pueblo.

Toda la familia empezaba su labor diaria a las 5 de la mañana exactamente.
Tal cual, como lo hacia todo el pueblo en general, ya que era muy importante aprovechar toda la luz solar durante todo el día, porque apenas oscurecía todo quedaba a oscuras, el motivo aún no disponían de electricidad, y solo tenían lámparas de aceite a base de grasa de animal, que se prendía y en ese instante se empezaba a quemar el combustible que usaban el que era muy caro y difícil de conseguir. Por lo que todos comenzaban sus labores antes que saliera el sol por las mañanas y en la noche se acostaban a las 8 de la noche a más tardar si es que era verano, porque en el invierno lo hacían a las 7 de la noche.

Es así como cada mañana todos tenían sus labores designadas.
Sebastián se encargaba de ordeñar las dos vacas que tenían, lo hacia en los baldes de madera, y lo mas temprano posible para que su madre pudiera disponer de la leche y así preparar el desayuno, mientras sus hermanas se encargan de alimentar a las gallinas y de retirar los huevos para preparar el desayuno también, junto a su madre. Los huevos que quedaban eran para la venta en el único almacén del pueblo, en donde podían venderlos a la dueña del negocio, a la que todos conocían como, La Señora Berta, que las trataba como a unas reinas siempre que iban a venderle los huevos, y todo porque como madre de dos hijos, ella consideraba la posibilidad de casar alguno de sus dos hijos con alguna de las dos hermanas, ya que las consideraba excelentes hijas.
Por otra parte Santiago el hermano mayor se encarga de alimentar y asear a los animales que permanecían en el establo contiguo de donde se encontraba su hermano Sebastián ordeñando las vacas como todas las mañanas.
Santiago era la cabeza de la familia, y aunque era un libro abierto ante su familia y el pueblo, el tenía un secreto... después de terminar su labor tomaba su caballo, y con el pretexto que el caballo tenía que ejercitarse, partía todas las mañanas a cabalgar en un principio para calentar los músculos del animal para luego volar en el lomo de su caballo cruzando el terreno de él y pasando al vecino, con la única intención de dirigirse lo más cerca, de la casa de Natasha, y así poder verla salir de la casa mientras ella va en dirección al arroyo que cruza tanto el sitio de ella como el de él… (Y todos los demás terrenos del pueblo, y por los terrenos que no pasaba originalmente el río, se juntaron entre todos los pueblerinos para crear desvíos del mismo, lo que permitió que todos obtuvieran la tan preciada agua potable, tanto para el consumo personal, como para el regadío)… a él le encantaba verla todas las mañanas hacer el mismo recorrido hacía el río y disfrutaba también el hecho de que se metiera al corral de las gallinas de donde sacaba sin mayor dificultad los huevos y le tiraba el maíz a las gallinas y gallos. Él fantaseaba con la imagen de ella, y no podía evitar estremecerse cuando las imágenes en su mente llegaban al borde de la lujuria y la excitación, el gran problema era que él no estaba enterado de que Natasha estaba enamorada de Sebastián. Por este motivo Santiago todos los días ilusionado hacia el mismo recorrido que duraba una hora entre la ida y la vuelta y el tiempo que demoraba en observar, además que los terrenos de ninguna parte del pueblo estaban alambrados o encerrados ya que todos en ese tiempo respetaban los límites, lo que le permitía correr libremente entre los dos terrenos. Y esto le daba también la posibilidad de llegar a tiempo para desayunar con su familia reunida.

Luego del desayuno los hermanos se dirigían a trabajar la tierra para arar y sembrar la cosecha de la temporada (tomates, frijoles y lechugas de exportación), y así aprovechar en el verano que el sol en las mañanas aún no golpeaba lo suficientemente fuerte en sus cuerpos de torso desnudo, además que se turnaban para poder cortar la leña que ocuparían en el invierno para la calefacción y cocinar, así que por las tardes salían a cortar árboles los que resumían a leña al día siguiente al medio día, refugiados en el establo mientras el sol quemaba, la leña que estaba lista para ser guardada, era almacenada en la pared que daba atrás de la casa de dos pisos.
Por otra parte a mediados de otoño de cada año y para evitar pasar malos inviernos se dedicaban arreglar la casa, para que esta soporte los vientos, la lluvia y la nieve.

Pero ahora es septiembre y la cosecha de otoño deberá ser cosechada para luego ir a venderla a la ciudad más cercana que tienen.
Por lo tanto mientras los hermanos se dedican a sus labores las dos hermanas parten rumbo a la escuela, la que en realidad es la iglesia del pueblo y cumple la función de escuela también.
En el camino como todos los días se reúnen en un punto determinado con Natasha, la mejor amiga de ellas, y así siguen el camino de 1 kilómetro y medio hasta la escuela. Rumbo a ella y de regreso a casa las chicas nunca dejaban de conversar de temas de su edad, en donde sus temas preferidos tenían que ver con chicos y las metas que soñaban lograr realizar cuando fueran adultas.
Es así como Lucy soñaba con poder viajar y conocer lugares exóticos que jamás en su corta vida había conocido pero lograba imaginar, Natasha a su vez soñaba con ser una gran doctora y así poder ayudar a las personas que mas lo necesitan. Y Yesenia solo soñaba por su edad en tener un negocio propio para poder comer golosinas todo el día, aunque también soñaba con Bartolomé, el hijo menor de la señora Berta, quién era la dueña del negocio en donde vendían los huevos todos los días por las mañanas. Allí ocasionalmente las atendía el hijo mayor Julián, quien ya era un hombre casado. Bartolomé apenas cumpliría 15 años, mientras Julián se casó a esa edad y ahora tiene 32 años, había ido a la ciudad a estudiar administración y ahora tenía un negocio propio, algunas porcinas y ayudaba a su madre con la contabilidad. Bartolomé, era mas despistado y mas flojo. Era inteligente pero prefería hacer labores de campo antes que estudiar. Ocasionalmente ayudaba a los gemelos.
Pero en fin no solo pensaban y conversaban de chicos y de lo que querían ser de grandes. Ya que también todas pensaban en un mismo tema, ¿como sería dar su primer beso, o que se sentiría, y cuando se haría realidad ese día, y con quién?... ya que los chicos del colegio eran mucho menores que ellas, tanto en edad como de porte, por lo que Yesenia y Lucy, eran las chicas más altas de la clase lo que provocaba que todos los chicos y la profesora también se vieran bajos de estatura al lado de ellas.
Por eso las dos muchachas no pensaban en los muchachos de su escuelas, si no más bien, ambas soñaban con chicos que ya no asistían a clases porque ellos tenían otros planes muy diferentes.
Lucy solo tenía ojos para el hijo del doctor del pueblo, ella se desvivía por, Rommel Augusto, quién pronto se iría a la universidad de la ciudad, ya que el tenía 18 años y estaba a poco de cumplir diecinueve, y ya había presentado sus exámenes de admisión por segunda vez, solo que en está ocasión, el resultado había sido “aprobados con calificación perfecta”, ya que había recibido la ayuda de los libros de su padre, quién a su ves había estado de profesor instruyéndolo en todo lo que su hijo le consultaba.
Natasha en cambio se moría por el hermano de Lucy y Yesenia, (Sebastián 19 años), y no desaprovechaba oportunidad para visitar a sus dos amigas con el único fin de ver a su amor platónico.

Era el mes de Septiembre, en donde nunca sabían si llovería o haría calor. Por lo que siempre que hacían planes para ir a pasar las horas de aburrimiento a algún lugar, siempre se llevaban alguna sorpresa. Pero los planes igual seguían surgiendo día tras día semana tras semana, así fue, como decidieron ir a la laguna para nadar al día siguiente si el día las acompañaba.
Al día siguiente las hermanas terminaron sus labores como flecha que se las lleva el viento, con la clara intención de poder ir a la laguna como habían acordado de regreso a casa después del colegio.

Sábado Septiembre 04, de 1937. Las chicas se juntaron en un punto determinado para ir a la laguna, eran las 14:00 de la tarde, y estaban felices, sus madres les habían preparado la merienda bastante abundante para que pasaran un bonito día. El día estaba bastante cálido, por lo que decidieron meterse a la laguna y nadar un rato, hacían competencias de nado, y de sumergimiento para saber cual de las tres resistía más tiempo bajo el agua, de esta manera pasaban la tarde muy entretenidas. Sin percatarse de que estaban siendo observadas por unos vecinos curiosos que iban de paso por el camino de tierra principal, y que al escuchar las risas y gritos de las chicas divirtiéndose decidieron ir a ver.
Estos dos traviesos eran nada menos que los vecinos de Natasha, ellos acostumbraban ir al pueblo todos los sábados y regresar como a las 16:00 a casa, solo que esta ves llevaban 15 minutos espiando a las chicas, que recién después de 20 minutos se dieron cuenta que estaban siendo observadas por los hermanos Tomás y Mateo, los que ya tenían las bolas hinchadas de tanto mirar. Eran gemelos y tenían 25 años, nunca habían tenido una novia formal ya que les gustaba andar de flor en flor. Las chicas estaban en ropa interior, muy conservadora para la época, pero para ellos eran un manjar. Eran conocidos por su fama de mujeriegos y de que ninguna se resistía a sus encantos. Cuando las chicas los descubrieron ellas cubrieron su cuerpo con ambas manos y ellos salieron corriendo tras los árboles para no ser descubiertos por completo.
Mientras iban camino a casa, Natasha extendió una invitación para su cumpleaños, que se celebraría el día 9 del mes, a lo que Lucy no pudo omitir su comentario en tono de broma, ya que se daba perfectamente cuenta que Natasha moría por poder invitar a Sebastián su amor de toda la vida... invitarás a nuestros hermanos también?
-Natasha: claro! La invitación es para ellos también.
-Yesenia: entonces puedes venir a nuestra casa y entregarla personalmente.
Y así las chicas mientras iban caminando, hablaban sobre lo acontecido esa tarde, Yesenia iba adelante recogiendo algunas flores para su madre así que no escuchaba su conversación.
-Natasha: Viste como nos miraban Tomás y Mateo? A mi me gustó que lo hicieran, es rico saber que puedes excitar a un hombre con solo que te mire.
-Lucy: (mirando a todos lados), si es rico, pero yo hubiera preferido que fuera el hijo del doctor el que estuviera ahí, aunque se que jamás haría algo así. Sabías que es muy probable que se vaya del puedo para continuar sus estudios?
-Natasha: Si, algo escuché a mi madre. Así como también escuché que le estará ayudando al doctor unos días mientras resuelve lo de su viaje. A mi me habría encantado que Sebastián me hubiera visto en el lago...
-Lucy: No sabía eso! Ummm creo que en estos días debo ir al pueblo, talvez coincida con el. Sebastián? Jaja no creo que el haga algo así, ni siquiera Santiago.
Por cierto, Santiago esta considerando también irse del pueblo. Lo que pasa es que aquí si tienes sueños no puedes cumplirlos porque es un lugar tan pequeño... Además lo extrañaríamos demasiado.
-Natasha: Y que es lo que desea?
-Lucy: El tiene conocimientos de mecánica, pero para poder tener su propio negocio aquí en el pueblo necesita un título que lo certifique y al establecimiento. Así que desea estudiar mecánica automotriz y regresar en un par de años. Nos quedaremos sin el y sin Sebas por un tiempo.
-Natasha: Qué triste Lucy, pero si es la unica manera entonces deben ser fuertes todos. Yo los extrañaré también, especialmente a Sebastián.

Llegando a casa Yesenia fue directo a la cama, estaba rendida y su madre había salido al pueblo a comprar algunas cosas de ultima hora. Los chicos se llevaban muy bien con las dos hermanas y eran tímidos con su amiga Natasha....
-Lucy: Hola Sebas, hola Santi! Dónde esta mamá?
-Santiago: Ella salió, dijo que probablemente regrese de noche. En cuanto terminemos aquí iremos a ayudar a preparar la cena. Lu, nos podrías traer un poco de fresco?
-Lucy: Sip! Ya regreso, Natasha quédate aquí y les entregas la invitación.
Natasha, que estaba enamorada de Sebastián, en este caso no podía dejar de mirar a ambos, eran realmente apuestos, sus abdominales marcados por tanto trabajado duro, eran hombres en todo el sentido de la palabra. Las gotas de sudor bajaban por sus pechos y hasta llegar a su pantalón donde se perdían dentro de el pero ella podía imaginar todo el recorrido... se perdió en sus pensamientos y sin darse cuenta miraba la entrepierna de los chicos. Ellos algo incómodos, especialmente Sebastián, aclaró la garganta para romper el silencio y la incomodidad del momento.
-Natasha: Disculpen, estaba pensando... y me quedé sin palabras. Traía esta invitación para mi cumpleaños, será en unos días y quería que asistieran con Lucy y Yesenia.
-Santiago: Ahí estaremos, muchas gracias por invitarnos.
Natasha se disculpo nuevamente pero esta vez para retirarse, les pidió que le dijeran a Lucy que ella se encontraba en los establos viendo los caballos.
Ellos se quedaron ahí, sabían lo que chica había hecho mas no dijeron una sola palabra al respecto. Sobraba cualquier comentario o palabra... Natasha a pesar de su edad, había desarrollado y se había convertido en una hermosa adolescente, el largo vestido que llevaba apenas dejaba descubierto una parte de piel de sus pechos. Pero eso sumado a lo que la chica había hecho, fue suficiente para que ellos sintieran una sensación cálida recorriendo sus cuerpos y que sus penes se endurecieran un poco.
Lucy les llevó el fresco y preguntó por su amiga, al saber que estaba entretenida en el establo decidió ir a buscar unas lámparas para cuando cayera la noche.
-Santiago: Sebas, me acompañas al establo? Qué te parece si asustamos a Natasha?
-Sebastián: estupendo! Vamos en silencio.
Y así se fueron acercando cuidadosamente sin hacer ruido ni ser vistos, cuando estaban por entrar, pudieron ver a lo lejos a Natasha, estaba sentada en una banca, con las piernas abiertas al lado de uno de los caballos, se acercaron aún mas. Ella tenía los ojos cerrados y estaba tocando suavemente su cuerpo, el caballo relinchaba, pues podía oler su excitación, nunca antes había sido besada y mucho menos había tenido relaciones sexuales, solo podía imaginar y lo que imaginaba le gustaba. Sebastián y Santiago, decidieron ocultarse donde se guardaba la paja, que era una segunda planta y quedaban justo sobre Natasha, desde este ángulo podían ver sus hermosos pechos y sus pezones color rosa los cuales estaban completamente erectos al igual que sus penes. Jamás habían visto a una chica de esta forma.. y eso los estaba volviendo locos.
Natasha fue interrumpida por un ruido que venía de afuera, así que rápidamente bajó su vestido y fingió acariciar al caballo.
-Lucy: Amiga disculpa que te dejara solita pero debía buscar las lámparas antes de que oscureciera.
-Natasha: No te preocupes, el tiempo pasó volando. Le dí la invitación a tus hermanos y después me vine para acá. Me encantan los caballos.
-Yesenia: Lu, ya llegó mamá, sabes en dónde están Sebastián y Santiago? Ella quiere verlos para pedirles que acompañen a Natasha a su casa, dice que es peligroso que ande a esas horas sola.
-Lucy: No sé, hace mucho no los veo. Vamos a buscarlos. Natasha nos acompañas a cenar?
-Natasha: No quiero incomodar ni a tu mama ni a tus hermanos.
-Yesenia: No no, mama dijo que podías quedarte y ellos te dejarán con gusto.
Natasha, Lucy y Yesenia salen del establo para ir en busca de los chicos, los cuales salen por una ventana trasera y llegan antes que ellas al porche de su casa...
Natacha no podía sacar de su mente a esos dos hombres fornidos, y menos aun el recuerdo de su cuerpo, esto la perturbaba, desde que tiene memoria que a amado a Sebastián, cada vez que lo ve su cuerpo reacciona, un sensación de electricidad hace que se estremezca por completo deseando poder besarlo aunque sea una vez, y ahora en su mente estaba el cuerpo se Santiago. Jamás había podido mirar a Santiago de otra manera que no fuera como el “hermano de sus amigas” pero nunca lo tuvo en frente semidesnudo, la imagen de su cuerpo sudoroso la hacia estremecerse casi de la misma manera que lo hacia el recuerdo de Sebastián,

Yessenia: ¿Naty que pasa?
Natacha: nada, solo pienso en tu hermano ¿crees que alguna vez se fije en mi?
Lucy: Naty, deja ya de preocuparte por eso, algún día se dará cuanta de que estas loca por el.
Natacha: Lucy, no quiero que se de cuanta de que deseo estar con el, quiero que me corresponda, quiero que me ame así como yo lo hago.
Yessenia: Naty, mi hermano es un poco distraído, deberías decírselo y ya
Natacha: no creo que sea capas…
Ya estaban casi llegando al porche de la casa y ahí estaban los hermanos, esperando a las chicas para cenar…
Lucy: ¿Dónde han estado? , los buscamos por todas partes
Santiago: por ahí Lucy, no te metas, ahora entren a cenar, se esta enfriando la comida.
Natacha: chicas es mejor que me vaya, de verdad, ya es tarde…
Santiago: Natacha tranquila, cena con nosotros y luego te dejo en tu casa, no puedo dejar que vayas sola caminando hasta alla.
Yessenia: fin de la discusión, Naty se queda cenar y ya…
Entran todos a la casa. Santiago en un acto involuntario toma por la cintura a Natacha para guiarla hasta el comedor. A Natacha la recorrer un calor interno, no comprende el porque reacciona de esa forma ante el tacto de Santiago en su cuerpo, baja la mirada avergonzada, con las mejillas sonrosadas, Santiago se da cuenta de esto y la deja.
Comen en silencio, de vez en cuando hacen preguntas, Sebastián pregunta por la fiesta de Natacha, por la cual se ve interesado de asistir. Luego de cenar las chicas recogen los platos, y se van a la cocina, allí comienzan a imaginar lo que harían si estuviesen junto a los hombres que aman.
Yesenia: mi primer beso debe ser con Bartolomé, es al único hombre que deseo besar, casi con desesperación, quiero sus labios en los míos…
Lucy: tan solo si Rommel se diera cuenta que lo quiero, seria feliz, es hombre con el que sueño, perfecto, debo decirle que lo amo antes de que se vaya del pueblo, luego será tarde y quizás encuentre otra mujer en la ciudad.
Natacha: mi hombre esta a metros, y no me atrevo a verle a los ojos, creo que mejor me olvido de él, porque Sebastián solo piensa en la milicia y que quiere irse, no soportaría perderlo de esa manera, además chicas, no se que paso hoy, jamás había visto a Santiago, no de la forma que lo vi hoy, semidesnudo, sudoroso, algo paso dentro de mi, algo cambio cuando lo vi de esa forma… me siento confundida…
Santiago entra a la cocina cuando Natacha termina de hablar, escuchando que se siente confundida…
Santiago: ¿porque estas confundida Naty?
Lucy: Santi, deja de escuchar las conversaciones de los demás, no te importa lo que le pase a Naty…
Santiago: era solo una pregunta, no creo que sea tan grave. Naty, estas lista para ir a casa, ya es tarde y tu madre debe de estar preocupada, vamos.
Yesenia: Santi, es mejor que Sebastián lleve a Naty a casa…
Santiago: la llevare yo, no se discute eso.
Natacha se despide de las chicas, deseándole buenas noches, al pasar por la sala se despide de Sebastián quien solo se despide moviendo su mano.
Una vez fuera de la casa…
Santiago: ¿me contaras que te tiene confundida?
Natacha: no creo que sea prudente decirte, son cosas privadas.
Santiago: solo tus amigas pueden saber
Natacha: si, solo ellas, saben todo de mí.
Natacha nerviosa por estar a solas con Santiago camina a un paso acelerado intentado alejarse de el.
Santiago: ¿tienes prisa? O ¿te incomoda estar conmigo?
Natacha: tengo que llegara casa rápido, mi madre se va a molestar por que llego tarde.
Santiago: en ese caso vamos en caballo, aun no oscurece por completo. Supongo que sabes montar un caballo…
Natacha: no se montar un caballo, así que mejor vamos caminando…
Santiago: (tomando la mano de Natacha) caminando demoraremos mas, deja que prepare el caballo y vamos, no te preocupes por nada, soy un experto con los caballos.
El cuerpo de Natacha reacciono de tal forma ante el tacto de Santiago, que una oleada de calor la inundo, sin poder decir nada siguió a Santiago hasta el establo, sus manos entrelazadas no se soltaron hasta que llegaron, la confusión que tenia Natacha cada vez se acrecentaba. Santiago termino de arreglar el caballo, tomo a Natacha en sus brazos y la poso en el lomo del caballo, esto hizo que Natacha se estremeciera de excitación, sintiendo que se humedecía mientras sus pezones se erectaban considerablemente ante la vista de Santiago, quien subió al caballo y se acomodo detrás de ella, hablando a su oído le dijo…
Santiago: te enseñare a montar un caballo, esta será la primera clase, tenemos una cita luego, para seguir con las clases.
La rodeo por la cintura con sus fuertes y musculosos brazos, estrechándola contra su cuerpo, la excitación de Natacha crecía, pero intento por mantener su mente fría y fijarse en el camino. Le resulto fácil guiar al caballo, aunque pensaba que con un maestro como Santiago todo era fácil. Cuando llegaron a su casa, los brazos de Santiago dejaron el cuerpo de Natacha, para luego tomarla nuevamente y dejarla suavemente en el piso, se despidió de ella con cálido y tímido beso en la mejilla.
Esa noche Natacha casi no durmió pensando en los brazos de Santiago, sin saber lo que sentía su cuerpo, y cada vez mas confundida.

Al siguiente día, todo está listo para el desayuno, solo faltaba Santiago que aun no llegaba de su cabalgata diaria.
Sebastián estaba un tanto preocupado, pero no mostraba su inquietud abiertamente como el resto de la familia, y no lo hacia porque era muy machista en ese aspecto, él consideraba que las mujeres solamente tenían derecho a mostrar sus emociones y motivaciones personales, claro que eso era algo extraño para aquellos tiempos en donde los hombres se caracterizaban por ser machistas hasta el punto de no permitir siquiera a las mujeres ser emotivas, pero Sebas era diferente, respetaba demasiado a las mujeres especialmente a su madre, quien se había partido el lomo trabando de sol a sol para tener como alimentar a sus hijos pequeños cuando quedo viuda, y aunque pudo haber llevado a sus hijos a un internado en la cuidad y ella así poder solo dedicarse a trabajar sin la carga detener que estar pensando todo el día y ahora como mantengo a mis hijos. Simplemente decidió y optó por criarlos y educarlos ella sola, y enseñarles desde pequeños todo lo que ella había aprendido viendo trabajar a su marido.
Aparte que ella no había sido cuando joven una mujer que pasara necesidades, se había casado muy joven, y a pesar que sus padres no estaban de acuerdo con la relación, ella a sus dieciséis años opto por decirle a sus padres, o dejan que me casar con el hombre que yo quiero, y con la aprobación de ustedes, ó me escapo ¡con él! Su padre un hombre terco de ideas cerradas y de mucho dinero por ser dueño de compañías salitreras, la amenazó,
“si te casas con ese muerto de hambre olvídate que te heredaré, si lo haces, no recibirás ni un centavo, y ya no pertenecerás a nuestra familia””.
Constanza midió las consecuencias de sus actos antes de tomar tan radical decisión, pero ella sabía que ese hombre era el hombre de su vida, por lo que se dejó llevar por el corazón, y se fue de su casa, espero un par de meses y se casó, solo con el apoyo de una persona que la apoyó en aquel momento tan difícil, esa era su hermana mayor, ella a escondidas de su marido compro un hermoso vestido color marfil, con estampados hechos a mano, y le obsequió unos hermosos aros de perla, y aunque se arriesgó muchísimo para asistir a la boda de su hermana, ella se presentó como testigo.

Constanza guardaba el hermoso vestido en un baúl lleno de naftalina con la única idea que algún día una de sus hijas lo usaría para su boda. Aquel vestido tenía muchos recuerdos guardados, ya que cuando su marido murió, ella pensó en venderlo, pero prefirió jugarse una última carta antes de tomar esa decisión, le escribió a su hermana contándole lo sucedido, y que si había alguna posibilidad para que ella y sus hijos se fueran a la ciudad, y mientras ella encontraba un trabajo los niños se querían en una habitación de algún lugar de hospedaje bajo el cuidado de Santiago, al igual que si encontraba alguno él igual se podría hacer cargo de sus hermanos en su ausencia.
Por lo que Ella trabajaría durante el día.
Su hermana que conocía la edad de sus sobrinos, y que a través de la misiva de su hermana se enteró, de la nueva situación de su hermana, decidió enviarle algo de dinero, para que pudiera pasar el duro invierno, y así en primavera Constanza podría viajar con sus sobrinos a la ciudad y sin tanto riesgo.
Solo que el tiempo ayudó a que Constanza analizara mejor las cosas en general, y decidiera quedarse y aprovechar la ayuda que su hermana le enviaba cada mes. De esta manera emprendió la rauda tares de empezar a sembrar, para poder cosechar en la siguiente temporada, lo que le dio excelentes frutos en todos los aspectos.

Por está razón Sebas admiraba tanto a las mujeres, y optaba por no mostrar sus sentimientos ante los demás, ya que no se sentía digno de tal acto.

Sebas demoró dos minutos en ensillar al caballo, y salió en busca de Santi, solo que no sabía a donde dirigirse, optó por tomar el camino que lo llevaba al camino principal, llegó al camino pero no veía a Santí por ningún lado y le llamo la atención que no estuvieran las huellas del caballo, no lo había pensado antes, solo había tomado en cuenta que en ese camino debía estar o venir, pero no habían huellas, en ese momento se empezó a intrigar, ¿si no es por este camino que cabalga, entonces por donde lo hace?, por la intriga de la situación hecho a correr al caballo de vuelta a la casa, para buscar las huellas del caballo de Santi.
Ahí estaban afuera del establo estaban las huellas frescas, y Santiago también esta ahí, acababa de llegar, y se veía sonriente muy alegre, lo que le pareció mucho más extraño a su hermano.

-Sebastián: ¿Y tú dónde estabas?
-Constanza: (sale de casa en dirección a sus hijos)… ¿Santi en donde estabas? ¿Por qué demoraste tanto? ¿Me tenías preocupada? (Sus hermanas también salieron a mirar)… Ustedes entren a la casa, que está helando, Sati respóndeme ¿Dónde estabas, estás herido?
-Santiago: No mam, no estoy herido, disculpa no quise preocuparlos, disculpen pero estaba en… (En ese momento recién se dio cuenta que no podía decir en donde había estado)… en, aaa, aaa.
-Sebastián: jajaj parece que alguien está en problemas mam.
-Constanza: ¿Pero a dónde vas todas las mañanas que no puedes decírnoslo?
-Santiago: ¡Ese!, ese es el problema que tengo, y el porque no puedo decir a donde voy, y es que, no tengo un rumbo fijo, siempre voy dependiendo del viento o de la maleza que créese y a veces no me deja cabalgar, entonces tomo muchos caminos diferentes.
-Constanza: (conocía a sus hijos y sabía que Santi estaba mintiendo, pero a su ves no lo podía obligar a decir donde iba todos los días, pero lo que si podía hacer era estar pendiente de las reacciones de su hijo mayor en los días siguientes)... está bien siendo así, mejor entremos que está helando mucho, y todos nos hemos atrasado por tu demora.

Sebastián que no tenía un pelo de tonto se ofreció para guardar los caballos, Santiago inocentemente no se opuso, en el establo Sebas se dedicó a mirar las patas del caballo, quería ver si encontraba algún indicio que le indicara en donde podría haber estado, pero no encontró más que ramas entre el barro de sus patas y herraduras, lo malo es que aquellas ramas pertenecen a todas las praderas del pueblo, así que dejó el asunto por la paz.

Ya era hora de ir a misa, el día anterior sábado lo habían pasado de maravilla las niñas en la laguna.
Hoy Domingo cinco del mes, a las once de la mañana, todos salían de la misa, la mamá de Natasha (Josefina)… estaba muy contenta, porque su hija pronto celebraría su cumpleaños número 16, y quería pedirle a Constanza que por favor le mantuviera guardado el vestido hasta el día anterior al día del festejo, para que así Natasha no lo descubriera ya que era muy curiosa.
Aunque en realidad ese no era el regalo de cumpleaños para ella, porque el regalo real sería la ampliación de su habitación, la que quedaría en toda la esquina de la casa en el segundo piso, y no en medio del pasillo como estaba hasta ahora, por lo que Naty podría desde ahora tener un balcón y un hermoso ventanal por donde entraría el sol todas las mañanas, tal cual como cualquier señorita que se aprecie en las grandes ciudades. Aunque esto significó que su madre le tuviera que mentir diciéndole que sacaría la muralla de su dormitorio porque estaba llena de termitas, las que se estaban supuestamente comiendo toda la pared. Por lo que Naty se había visto en la obligación de tener que dormir en el desván del primer piso por dos semanas, y además ya no tenían agua potable dentro de la casa, porque su madre quería que le pusieran cañerías de cobre nuevas en toda la casa y que también pudieran tener agua caliente en el invierno con ayuda de la leña, así que además en su cumpleaños le agregarían un baño privado en su habitación. Por todos estos motivos últimamente Naty reclamaba que tenía que salir de casa para ir por agua para asearse todas las mañanas, y más encima tenía que dormir en el desván, y todo por las termitas y las cañerías nuevas.

La madre de Natasha (Josefina)… no había sido una mujer pobre y muchos menos ahora de adulta, a sus 38 años tenía tres hijos, dos de los cuales eran hombres. (Agreguen el nombre de los hermanos de Naty)… y aunque pronto regresarían del colegio. Ella y Naty no compartían mucho con ellos. El motivo de este distanciamiento era que sus hijos Vivian con su padre a tres días de distancia en tren, específicamente en Boston. Sus hijos estudiaban allá todo el año escolar y se venían a pasar las vacaciones con su madre y hermana.
Por lo mismo josefina era una mujer muy orgullosa de saber que sus hijos a pesar de poder vivir vacaciones maravillosas en su cuidad de Boston, ellos igual se venían todos los años a estar con su madre aunque esto significara pasar tres días sentados en un tren sumamente incomodo.
Ella una mujer de carácter fuerte, manejaba las riendas del negocio de ganado en donde mantenía un innumerable numero de cabezas de caballos, toros, vacas, terneros, ovejas, chanchos. En un terreno que tenía la octava parte de todo el pueblo.
Y todo había sido patrimonio de su familia paterna.
Y aunque se divorcio cuando Naty tenía 9 años de edad, ella nunca dejó que su marido le quitara lo único que ella consideraba suyo legalmente, fue así como el negocio empezó a prosperar en sus manos.
Josefina una mujer fuerte y decidida a que después de ella, solo aquel, de sus dos hijos que tenga los suficientes bríos, podrá llevar las rienda del negocio a la hora de su muerte.
Por lo que nunca involucraba a Natasha en el trabajo, para su madre Naty era una princesa que tenía que ser algo más que una dueña de ganados, por lo que soñaba que su hija fuera a la universidad. Para esos tiempos eso era algo poco común y radicalmente revolucionario.